En Blu-Ray por favor 2: Viriato

EL FIASCO DE UNA SERIE

En 1979, el cineasta José Antonio de la Loma inicia el rodaje de una serie sobre Viriato, tras rodar dos capítulos (todavía inéditos) TVE cancela la serie debido a la falta de calidad de los mismos. Los españoles perdimos así la oportunidad de recuperar la memoria sobe una parte de nuestra historia.

Adjunto aquí una nota de prensa del año en cuestión:

La serie Viriato está presupuestada en más de 288 millones de pesetas -una importante porción de los 1.300 millones de pesetas- y hasta la fecha ha sido rodado el material correspondiente a dos episodios de un total de trece que tendrán aproximadamente una hora de duración cada uno. El proyecto Viriato, según fuentes de Televisión Española, se remonta a ocho años atrás y estuvo vinculado a él José María Carcaso, antiguo directivo de RTVE. José Antonio de la Loma, guionista, director y productor de Viriato, se acogió a la citada orden ministerial y el contrato entre Televisión Española y la productora Films Zodiaco se firmó el 15 de diciembre de 1980, cuando Fernando Arias-Salgado era director general de RTVE.

Intervienen en el rodaje de Viriato unos cincuenta actores, cuyo reparto encabezan Simón Andréu (Viriato), Mercedes Sampietro (Munnia), Gabriel Renom (Arovieno), Frank Braña (Minuro) y José María Blanco (Cornelio). Participan, en otros papeles, Isabel Mestres (Cilea), María Francisca Elías (Navia) y Narciso Ibáñez Menta (Catón).


Otro fiasco:
Los cántabros de Ossorio

  • Corría el verano de 1978 cuando un grupo de ingenuos cineastas españoles se dirigieron a los Picos de Europa para iniciar el rodaje de Los cántabros (1978). Su director el genial gallego Amando de Ossorio, el creador de la serie de los Caballeros Templarios, y entre el reparto nos encontramos a Dan Barry (Joaquín Gómez Sáinz), Elisa Montes, Narciso Ibáñez Menta y Frank Braña. Se las prometían todos tan felices ignorando que el proyecto era ambicionado por alguien de cuyo nombre no quiero acordarme.
    Así que una vez transcurrido una semana, el rodaje se interrumpe y el equipo se queda compuesto y sin película. “Me hicieron una cantabronada” comentó con inusual tristeza el amigo Ossorio.
    En enero de 1980 empieza el rodaje de la nueva versión, pero esta vez centrada más en los romanos y en Marco Agripa que en los héroes cántabros.
    Tan despliegue de genialidad naturalmente no fue recompensada con un arrollador éxito en taquilla. El castañazo fue tan impresionante como predecible. El productor, un hotelero que deseaba meterse en el cine, se quedó con una mano atrás y otra delante. Hasta tuvo que poner a trabajar a su mujer.
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