La eterna canción

T&B EDICIONES
Y OTRAS HISTORIAS

 

En 2007 me publicaron en edición restringida El cine de Drácula. Un libro con historia desafortunada. Lo empecé a escribir en 1975 porque lo iba a publicar Pierrot que entonces editaba Vudú, no salió y durmió el sueño de los justos hasta 1991 cuando lo actualicé hasta la fecha. En 1995 tuve otra actualización y el proyecto de edición a cargo de Royal Books. Tenía buenas perspectivas en la susodicha empresa hasta que una llamada telefónica de aquel que aullaba a la luna llena dio al traste con todos mis proyectos.
No reincidiré en el tema para no provocar malos rollos y sigo con la historia. En 2005 tuve tres infartos en 24 horas, estuve en coma y sobreviví. Recibí una visita de Jorge Juan Adsuara que se interesó por las fotos de Drácula y por el libro. Así en 2007 publicó una edición restrigida.
No más correrse la voz comencé a recibir insultos en Mundo DVD de un tal Diodatti, un personaje al que nunca he hecho ningún caso, y la editorial madrileña T&B Ediciones se interesó por el proyecto.
A la hora de la verdad se echaron atrás de una forma extraña. Es un tema que para mí es habitual. Alguien se dedica a llamar a las editoriales, productoras y festivales de cine para que no me contraten y me echen a la calle. Gente que me odia sin remedio. ¿Porqué motivos? La envidia por un lado y también porque no quiero publicar libros alabando al señor que aullaba a la luna llena. Esa ha sido la eterna canción desde que empecé a publicar en 1974.

La historia con T&B por mi oarte acabó aquí. No supe nada más de esa empresa ni me interesé en la misma. Sin embargo leo en Facebock que un autor, Xavier Valino, que había publicado en 2005 El gran circo del rock: anécdotas, curiosidades y falsos mitos y no había cobrado un sólo euro por las ventas del mismo.
Puso anunció en Facebock y aparecieron unos 150 que tampoco cobraron nada por sus libros. La historia acabará en los tribunales y a ellos me remito aunque no tengo ninguna fe en los mismos.
Esa historia me recuerda a Royal Books que en los años noventa hizo lo mismo y nadie sacó un céntimo por las sentencias estrambóticas de nuestra falsa Justicia. Cuando yo me quejaba nadie me hizo caso y ahora están todos en mi misma situación.
Esta es una historia que no debería ser olvidada.

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