Cine e Historia 7: Lenin

TRES VISIONES DE LENIN

Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin​ (Simbirsk, 22 de abril de 1870-Gorki, 21 de enero de 1924), fue un político, revolucionario, teórico político y comunista ruso. Líder del sector bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, se convirtió en el principal dirigente de la Revolución de Octubre de 1917. En 1917 fue nombrado presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom), convirtiéndose en el primer y máximo dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1922.
Si aparece en este blog no es por interés político, no me dedico a este mundillo ni por asomo, sino para analizar su utilización histórica en tres películas de diferentes tendencias ideológicas.
Vasili Nikándrov había sido Lenin en Moscú en Octubre (1927) de Boris Barnet cuando Serguéi Eisenstein le pidió que repitiera personaje en el famoso Octubre (1928),un filme colectivo que no tiene un protagonista individual.
La aparición de Lenin fue muy criticada porque, según dicen, Vasili Nikándrov era muy parecido al dirigente soviético en el aspecto físico pero no en su gesticulación,su peculiar forma de ser. “Más que a Lenin, Vasili Nikándrov se parece a una estatua de Lenin“.
Uno de los protagonistas del mítico largometraje fue León Trotsky, al detentar el poder su rival Stalin, que le había purgado, obligaron a censurar la película eliminando casi todas las secuencias en las que aparecía el dirigente caído en desgracia.
Aunque sea considerada una obra maestra Octubre fue muy mal acogida en su día. Demasiado elitista. El público llano no comprendía los simbolismos.
Lenin es presentado como si fuera el Mesías de la Unión Soviética, el Gran  Salvador de la Patria, un hombre extraordinario. El Gran Redentor.

Eisenstein tuvo muchas dificultades para rodar en la Unión Soviética, nuevos vientos corrían sobretodo con la llegada del cine sonoro y el llamado realismo socialista. Auspiciado por Andréi Zhdánov, enemigo de Eisenstein, quien persiguió duramente a infinidad de artistas, promulgaba un cine con valores del régimen pero asequibles al gran público.
Así se estrenó Lenin en octubre (1937) de Mikhail Romm y Dmitriy Vasilev con una nueva imagen del dirigente soviético Lenin, el campechano. Boris Shchukin es su feliz intérprete.
Así nos encontramos a un Lenin simpático que viaja en tranvía para hacer la famosa revolución, la revisora sin conocerle físicamente le comenta “vamos a machacar a los burgueses” y un campesino al verle se sorprende de que sea un hombre como los demás.
Acogido una noche en una casa de unos humildes camaradas, un matrimonio joven que sólo tiene una cama, se niega a dormir en ella para no incomodarlos y prefiere dormir en un incómodo sofá.
Es decir que se da una imagen opuesta a la de Octubre, no es el mítico Mesías descendido de los cielos sino una persona más cercana y más entrañable.
Y llegamos a la tercera visión de Lenin, la del villano en Nicolás y Alejandra (1971), un filme británico rodado en España, por Franklin J. Schaffner. Michael Bryant es el actor que lo encarna. Su etapa de conspirador en tierras extranjeras, el viaje en un tren sellado a través de Alemania (entonces en guerra con Rusia) que lo toleró para debilitar al enemigo.
La película se centra en los últimos años de la familia real, los últimos zares, Nicolás II, un monarca débil e inestable. En 1917 fueron derrocados por la Revolución democrática de Aleksandr Kérenski (un personaje que necesita a gritos una película centrada en su vida) quien a su vez fue derrocado por Lenin en el famoso y ya comentado octubre.
La familia real, el zar Nicolás II, su mujer la zarina Alejandra, su hijo el zarévich Alekséi, sus cuatro hijas (Olga, Tatiana, María y la legendaria Anastasia), el médico de la familia imperial, un criado personal, la camarera de la emperatriz y el cocinero de la familia fueron asesinados en el sótano de la Casa Ipátiev, en Ekaterimburgo por los bolcheviques en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918. Crimen ordenado por el propio Lenin, a pesar de que haya fuentes contradictorias al respecto. Tan macabro suceso empaña la figura aquí representada por muy antipáticos que puedan ser los zares.
Tres visiones muy distintas de un mismo personaje que para unos es un mito, una leyenda, y para otros un terrible villano. La realidad es mucho más compleja pero aquí sólo hablamos de cine y en este caso de tres miradas cinematográficas.

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