En busca de El Dorado

AGUIRRE,
LA CÓLERA DE DIOS (1972)

AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS. T. O.: Aguirre der Zorn Gottes. Año: 1972. País: Alemania. Director: Werner Herzog. Reparto: Klaus Kinski (Don Lope de Aguirre), Helena Rojo (Inez), Del Negro (Hermano Gaspar de Carajal), Ruy Guerra (Don Pedro de Ursua) , Peter Berling (Don Fernando de Guzman), Cecilia Rivera (Flores), Dany Ades (Perucho), Armando Polanah (Armando). Guion: Werner Herzog. Música: Popol Vuh. Fotografía: Thomas Mauch. Rodada en Andes, Huayna Picchu, río Nanay, Cuzco y Machu Picchu, Peru. Werner Herzog Filmproduktion y Hessischer Rundfunk (HR). 94 minutos.
En 1560, poco después de la destrucción del imperio inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de la legendaria tierra de El Dorado. A través del diario del fraile Diego Gaspar de Carvajal iremos conociendo detalles y circunstancias de aquella peligrosa aventura…

Corre el año 1560, un grupo de españoles penetra por el Amazonas en busca de El Dorado, un legendario lugar que los indios se habían inventado y que los conquistadores de la época buscaban como oro en paño.
El oro era un metal muy apreciado en aquel tiempo y no menos en el presente. Siempre ha sido útil, suministrador de poder, riquezas, siervos y siervas. Lope de Aguirre quiso emular a Hernán Cortés cuyo éxito en México no tenía precedentes. De ser un don nadie se convirtió en el hombre de moda de la época. Aguirre se rebela, huye de Pizarro en el Cuzco y se embarca en una aventura hacia ninguna parte en busca de una ciudad mítica que no existe terminando en la nada.
Hay películas que vencen al tiempo y este Aguirre, la cólera de Dios es una de ellas. Técnicos, actores y extras se movían por decorados impoibles. Bellos lugares extrañamente  transitados e ignotos en busca de un ideal. Llegan a renegar  de su España y se declaran independientes, pretendiendo crear su propio imperio. La ambición les ciega y les lleva a un desastre del que nunca se repondrán.
Resulta sorprendente las imágenes de esta cinta, que en su día fue considerada barata, con una comparsa de actores y extras navegando por un inmenso río y atravesando escarpadas montañas. Luchando contra enemigos que vemos a los lejos, que apenas tienen detalle, y esa búsqueda de algo que no existe. Un paraíso que jamás ha tenido lugar en este planeta. Un lugar de riqueza inmensa que  le compense de tantas penurias y un grupo de actores entre los que sobresale Klaus Kinski y la mexicana Helena Rojo.
No hay una acción espectacular, ni C.G.I., ni cromas. La factura es muy modesta pero es mucho más inquietante. Todo son miradas, gestos. No hace falta nada más  salvo unparadisíaco lugar. Todo parece estar de sobra en este film del gran Herzog. Un  film austero pero de gran fuerza visual. No hay dinero, sólo talento.
El film de Herzog no es propagandístico en ningún sentido. Es una aguda reflexión  sobre la búsqueda de una aventura que no conduce a ninguna parte, a un río poblado con monos diminutos que Lope de Aguirre aparta despectivamente. Es  una búsqueda del  mayor tesoro de la historia que sólo conduce a la destrucción y a la nada.

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