La diligencia (1939)

LA BIBLIA DEL WESTERN

LA DILIGENCIA. Título original: Stagecoach. Año: 1939. País: Estados Unidos. Dirección: John Ford. Reparto: Claire Trevor (Dallas), John Wayne (Ringo Kid), Andy Devine (Buck), John Carradine (Hatfield), Thomas Mitchell (Doc Josiah Boone), Louise Platt (Mrs. Lucy Mallory), George Bancroft (Marshal Curley Wilcox), Donald Meek (Samuel Peacock), Elvira Ríos (Yakima). Guion: Dudley Nichols. Historia: Ernest Haycox. Música: Gerard Carbonara. Fotografía: Bert Glennon (B&W). Duración: 99 minutos. United Artists.

Premios
1939: 2 Oscars: Mejor Actor de Reparto (Thomas Mitchell), bso (adaptada). 7 nominaciones
1939: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor directorAntes que entrar hablar de la película he de añadir una información al respecto. Según estudios recientes, el indio Gerónimo era católico y hablaba español o castellano porque el Oeste estadounidense fue durante trescientos años provincias españolas, el virreinato de Nueva España, y no es cierto que cuando llegaban los nuevos colonos anglosajones jamás hubieran visto gente blanca porque llevaban tres siglos conviviendo sin problemas.
Los nativos americanos, los apaches, los comanches y demás tribus fueron súbditos de la Corona Española y por ende compatriotas nuestros. En 1821 pasaron al México independiente y entre 1846 hasta 1953 a los nuevos Estados Unidos de América.
El caudillo apache Gerónimo (Arizpe, Sonora; 16 de junio de 1829 – Fort Sill, Oklahoma; 17 de febrero de 1909), entre 1858 y 1886 se sublevó contra las tropas mexicanas primero y estadounidenses después porque en el año 1880 las tropas del gobernador militar de Sonora asesinaron a su esposa, a sus tres hijos y a su madre.
En el mismo año está ubicada la narración de La diligencia, motivada por los ataques de Gerónimo y los apaches a la gente blanca en general. Yo no juzgo a nadie pero los hechos son los hechos. La realidad es lo que fue y no podemos alterarla.

El filme empieza con la alarma de que el apache Gerónimo ha escapado de la reserva para rebelarse contra el hombre blanco, al que le ha declarado guerra sin cuartel. Mientras tanto en un pueblecito del Salvaje Oeste conocemos a una serie de personajes típicos del género.
Una prostituta llamada Dallas (Claire Trevor) expulsada por la legión de mujeres «decentes», entre la que se encuentra la esposa del banquero Ellsworth Gatewood (Berton Churchill) que realiza un desfalco; el alcohólico Doc Boone (Thomas Mitchell), un doctor siempre embriagado; el pusilánime viajante de bebidas Samuel Peacock. (Donald Meek); un tahúr llamado Hatfield. (John Carradine); la embarazada esposa de un militar, Lucy Mallory (Louise Platt) que viaja para reunirse con su marido. Y
En la diligencia nos encontramos además con su conductor  Buck (Andy Devine) y su escolta, el sheriff Curly Wilcox (George Bancroft), quien recibe la noticia de que Ringo Kidd (John Wayne) ha espado de la cárcel y se dirige a Lordsburg, Nuevo México, para vengar la muerte de sus familiares. Ringo aparecerá por el camino y llegan a una posada con un cantinero mexicano, Chris (Chris-Pin Martin) y su esposa apache Yakima (Elvira Ríos).

En la trama nos encontramos varias constantes del autor de El hombre tranquilo. John Wayne, que debutó en esta cinta con Ford, una figura habitual en su filmografía, el paisaje de Monument Valley (Arizona), la crítica a la hipocresía moral. Stella es una mujer maltratada por los prejuicios sociales, es utilizada por los maridos de las mujeres que la persiguen y marginan.
La diligencia es además una película sobre la redención. Ringo se redime de ser un pistolero, Stella una prostituta, Doc de ser un borracho y Hatfield de ser un tahúr. A Lucy Mallory se le ensancha la mente y entierra sus prejucios respecto a Stella. Todos los personajes crecen durante el viaje por las aventuras vividas, por conocer el rostro de la muerte y finalmente superarán su situación que les oprime.
Nos encontramos ante un film bello con las ráfagas de viento azotando los rostros. En donde aparecen las constantes del western, de la épica estadounidense. El lirismo de sus imágenes es inigualable. Una de las mejores películas filmadas desde que se inventó el cine hasta la actualidad. En técnica se ha avanzado mucho pero no en poesía que sólo saben dar cineastas como John Ford.

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