Vampiresas de 1933 (1933)

EL MEJOR MUSICAL

VAMPIRESAS DE 1933. Título original: Gold Diggers of 1933. Año: 1933. País: Estados Unidos. Dirección: Mervyn LeRoy. Dirección números musicales: Busby Berkeley. Reparto: Warren William (J. Lawrence Bradford), Joan Blondell (Carol King), Aline MacMahon (Trixie Lorraine), Ruby Keeler (Polly Parker), Dick Powell (Brad Roberts), Guy Kibbee (Faneul H. Peabody), Ned Sparks (Barney Hopkins), Ginger Rogers (Fay Fortune), Busby Berkeley (Call Boy), Billy West (Ganador medalla – Número ‘Recuerda al hombre olvidado’). Guion: Erwin S. Gelsey, James Seymour. Diálogos: David Boehm, Ben Markson. Obra: Avery Hopwood. Música: Al Dubin Harry Warren. Fotografía: Sol Polito (B&W). Duración: 97 minutos. Warner Bros.

William Berkeley Enos (Los Ángeles, California, 29 de noviembre de 1895 – 14 de marzo de 1976), más conocido como Busby Berkeley, ha sido una de las figuras más importantes del género musical. Autor de una serie de comedias para la Warner como la presente en que se encargó de sus espectaculares caledoscópicos números, así como las cintas del gran cómico Eddie Cantor,  para la Metro fue director de las juveniles aventuras de Mickey Rooney y la conflictiva Judy Garland con quien tuvo múltiples problemas.
Trabajó además con Esther Williams, Gene Kelly, Frank Sinatra, Eleanor Powell a veces como director de la película, otras de los números musicales o simple coreógrafo brillando su genialidad única e incomparable.

Vampiresas de 1933 combina con acierto la comedia social, la comedia pícara y la desbordante fantasía de Berkeley en unos números inolvidables destacando Recordad al hombre olvidado. que es una auténtica obra maestra.
Mervyn LeRoy, futuro director de Qvo Vadis (1951)  y de Mujercitas (1949), productor de la Metro, juega con inteligencia los problemas de la Gran Depresión con unos imaginativos números musicales dirigidos por Busby Berkeley.
El puritanismo ridículo de cierta burguesía estadounidense, atrapada en sus mentiras, y el oportunismo de las coristas que tratan de escapar de su vida con toda clase de privaciones. La picaresca boomerang que se vuelve contra quien la utiliza.
Actrices de comedia sensacionales y la pareja romántica, Dick Powell y Ruby Keeler (actriz pasable,bailarina excepcional) son elementos combinados con inusual astucia.
El número Recordad al hombre olvidado podría conformar una corta película independiente en sí.  Los soldados estadounidenses  que fueron a luchar en la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra, al regresar a la vida civil no recibieron ningún reconocimiento y muchos acabaron durmiendo en las calles como mendigos que a todos estorban. ¿Denuncia del capitalismo? En un documental sobre la Unión Soviética encontramos el mismo problema.
La ingratitud de la Patria hacia sus héroes maltratados de forma injusta y cruel. Una auténtica obra maestra.

Esta entrada fue publicada en Cine, Cine español. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.