Misión de audaces (1959)

LA ÉPICA FORDIANA

MISIÓN DE AUDACES. Título original: The Horse Soldiers. Año: 1959. País: Estados Unidos. Dirección: John Ford. Reparto: John Wayne (Coronel John Marlowe), William Holden (Mayor Henry ‘Hank’ Kendall), Constance Towers (Srta. Hannah Hunter de Greenbriar), Althea Gibson (Lukey, doncella de la srta. Hunter), Judson Pratt (Sargento mayor Kirby), Hoot Gibson (Sargento Brown), Ken Curtis (Cabo Wilkie), Willis Bouchey (Coronel Phil Secord), Bing Russell (Dunker, soldado yanqui amputado), O. Z. Whitehead (Otis ‘Hoppy’ Hopkins), Hank Worden (Deacon Clump). Guion: John Lee Mahin, Martin Rackin. Novela: Harold Sinclair. Música: David Buttolph. Fotografía: William H. Clothier. The Mirisch Corporation, Martin Rackin, United Artists. Duración: 119 minutos.

La guerra de Secesión fue una guerra civil en Estados Unidos desde el 12 de abril de 1861 al 26 de mayo de 1865 entre la Unión («el Norte») y la Confederación («el Sur»), que se formó en 1861 por estados que se habían separado de la Unión. La Guerra Civil estadounidense ha creado una amplia filmografía. Sin embargo no se cae en el maniqueísmo fácil de otras contiendas similares como la española.
En abril de 1863, el coronel Benjamin Grierson condujo a 1700 soldados desde La Grange (Tennessee) hasta Baton Rouge (Luisiana), atravesando más de 600 millas (cerca de mil kilómetros) por territorio enemigo, destruyendo la línea ferroviaria confederada y las vías de abastecimiento entre Newton’s Station y Vicksburg, ambos en el estado de Misisipi. John Ford rodó una película basada en estos hechos, versión muy libre de The Horse Soldiers, A Novel of the Civil War, novela escrita por Harold Sinclair en 1956.
Naturalmente la fidelidad histórica brilla por su ausencia pero no quita que ésta sea una buena película. Las películas de caballería de Ford tienen un gran prestigio, que no discuto, entre la cinefília pero particularmente hay otros títulos de su filmografía que me gustan más: El caballo de hierro (1924), El delator (1935), La diligencia (1939), Las uvas de la ira (1939), !Qué verde era mi valle¡ (1941), Pasión de los fuertes (1946), El hombre tranquilo (1952), El hombre que mató a Liberty Valance (1962)… ya se sabe que para gustos los propios. Son personales y cada cual tienen los suyos.

Misión de audaces, con sus libertades, es una narración llena de vigor y talento. Los personajes se muestran con todas sus contradicciones. Alegres, optimistas, borrachos. Los sudistas son tratados con respeto. Algunos fueron a la misma academia militar de nuestros protagonistas.
El eje central de la película es una historia de amor entre un coronel nordista y una mujer sureña que no se dió en la vida real. Aquí no tenemos pieles rojas salvajes sino caballeros del sur como antagonistas que incluso despiertan más simpatías.
Mención aparte tenemos el episodio de una escuela de cadetes sudista, compuesta por niños de muy corta edad, que se enfrentan sin titubear al invasor nordiasta. El público los adora. John Ford en realidad no toma partido con ningún bando. Tiene un tono de reconciliación y respeto.
Ford sabe componer personajes. Muy suyos. Los personajes secundarios son excelentes con un gran plantel de actores. Para mí los mejores westerns son los de John Ford (y Sam Peckinpah), son los que tienen mayor calidad y mayor vida.
Aunque sea una obra menor nos encontramos ante una obra de arte magistral. Ford hizo mejores películas que ésta, pero aún así sigue siendo un Ford de gran calidad.

John Ford

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