UN FILM MÍTICO

LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS. Título original: Los últimos de Filipinas. Año: 1945. País: España. Dirección: Antonio Román. Reparto: Armando Calvo (Teniente Martín Cerezo), José Nieto (Capitán Enrique de las Morenas), Guillermo Marín (Doctor Rogelio Vigil), Fernando Rey (Juan Chamizo), Nani Fernández (Tala), Juan Calvo (Cabo Olivares), Pablo Álvarez Rubio (Herrero, el desertor), Tony Leblanc (Soldado), Conrado San Martín (Vicente Pedrosa), Manolo Morán (Cabo Pedro Vila), Carlos Muñoz (Santamaría), Manuel Kayser (Fray Cándido), José Miguel Rupert (Moisés), Manuel Arbó (Gómez Ortiz), César Guzmán (Jesús García Quijano), Adriano Domínguez (Pineda), Alfonso de Horna (Marquiado). Guion: Pedro de Juan, Antonio Román. Libros: Enrique Alfonso Barcones, Rafael Sánchez Campoy, Enrique Llovet. Música: Jorge Halpern, Manuel Parada. Fotografía: Heinrich Gärtner (B&W). Alhambra-CEA. Duración: 99 minutos.

A pesar del desprestigio del cine español, menospreciado con la etiqueta españolada, de tanto en tanto se han rodado buenas películas que obtuvieron un éxito importante como es el caso de Los últimos de Filipinas (1945). Esta película tuvo un remake olvidable en 2016 a la que no dedicaré ni una sílaba. Hubo otros remakes aquí desconocidos rodados por cineastas filipinos curiosamente simpatizando con los insurrectos.
Del 30 de junio de 1898 al 2 de junio de 1899, unos cincuenta soldados españoles resistieron en el interior de una iglesia en Baler ignorando que España había perdido la guerra y aquel territorio no les pertenecía. Sobrevivieron unos 30, pero los tagalos no pudieron con ellos.
Estados Unidos hizo muchas películas sobre el sitio de El Álamo en Texas en la que los sitiados duraron sólo 13 días y fallecieron todos salvo mujeres, niños y negros. Es muy curioso pero fue ese país quién declaró la guerra a España para adueñarse de las Islas Filipinas. Entre 1899 a 1913, acabada la guerra con España, los estadounidenses asesinaron a un millón y medio de civiles filipinos, hombres, mujeres, niños y ancianos fueron ejecutados sin piedad y naturalmente son los buenos en este relato.
España es injusta con sus héroes, los olvida y los desprecia. Saturnino Martín Cerezo (Miajadas, 11 de febrero de 1866-Madrid, 2 de diciembre de 1945) era teniente en el Sítio de Baler pero llegó a general de Brigada.

La película de Antonio Román se rodó en una época muy dura para España y los españoles. El país estaba devastado por la Guerra Civil y encima estaba aislado por su régimen político. Por eso las películas patrias se ven algo o muy pobres de producción. En este caso la música es algo chirriante pero contiene una canción muy hermosa, Yo te diré, cantada por la excelente Nani Fernández.
Algunos secundarios como Conrado Sanmartín, Tony Leblanc y Manolo Morán se convirtieron en estrellas de nuestro cine en años posteriores. Pablo Álvarez Rubio fue el Renfield de la versión española de Drácula (1931) con Carlos Villarías, Raza (1942) y Carne de fieras (1936) film maldito de Armand Guerra.
Entre los protagonistas están Armando Calvo, un actor nacido en Puerto Rico que triunfó en España y México, hijo del actor secundario Juan Cavo que también aparece en esta película, José Nieto, Guillermo Marín y el incombustible Fernando Rey. No olvidemos a Nani Fernández, ya mencionada. Todo el reparto hace una excelente labor y cumplen a la perfección con sus respectivos roles.
Los filipinos o tagalos son tratados con respeto. Son gente que defiende su país. La película tiene buenos momentos épicos muy de acorde con los años en que se rodaron. La fotografía muestra una excelente ambientación del lugar y de la época que vivieron.
Actualmente Los últimos de Filipinas es un excelente documento gracias a la cual podemos conocer una época de nuestra historia. La tenemos que ver sin prejuicios ideológicos sino como lo que es. Una producción bélica.
La película fue rodada casi exclusivamente en Málaga: en el Jardín Botánico La Concepción y en una cala cercana a Maro, Nerja




En 1950, año en que nací, Antonio Román rodó en mi ciudad, Reus (Tarragona), la película El pasado amenaza. Una vez concluida su exhibición, el negativo y todas las copias fueron destruidas por lo que este título no podrá ser visionado en la actualidad.










Se acaba de anunciar que en el próximo mes de octubre se reestrenará 











Se celebran 100 años del estreno de una de las grandes Obras Maestras del Séptimo Arte. Me refiero a 
En su día fue un sonado fracaso comercial y la crítica se ensañó con ella. Keaton perdió su independencia creativa y pasó a las filas de la Metro que destruyó su gloriosa carrera. En la actualidad está considerada una de las mejores películas de la Historia del Cine una vez extenuados los prejuicios que la condenaron. Tal vez la mejor cinta sobre la Guerra Civil de Estados Unidos con gran diferencia de calidad. Una película con la que Keaton se engrandeció.

Salvador Sáinz y su libro sobre Buster Keaton.


Alguna vez he comentado que la Metro Goldwyn Mayer, la productora del león que ruge, fue un desastre para la comedia cómica pero brilló con esplendor en el terreno del musical. En 1953 se rodaban en sus estudios 








Las películas (o series) de romanos tienen mala prensa. Son consideradas películas de entretenimiento y por ello despreciadas en masa pero hay excepciones como 

















Cuando Odiseo (Ulises) entró en Troya con la treta del caballo de madera se organizó una matanza inusitada. Los héroes griegos se comportaron como auténticos carniceros, pero muchos troyanos escaparon de la muerte gracias a la pericia de Eneas, tal como se cuenta en La Eneida de Virgilio. Un relato que necesita una buena producción como la de Christopher Nolan. En 1971 la Radiotelevisione Italiana (RAI) produjo una miniserie de siete capítulos dirigidos por Franco Rosi, autor de Las aventuras de Ulises (1968) basada en La Odisea de Homero.







No sé quién fue la persona que declaró que los españoles no estamos racionalmente capacitados para rodar cine. Sólo sé que se equivoca. Claro está que en España hemos rodado muchos bodrios, pero también obras maestras como la presente película. Bodrios subvencionados por el Estado muchos, pero nuestra cinematografía tuvo francotiradores que desafiaban el entorno rodando buen cine. En la crónica de 




