EL GRAN HOLLYWOOD

LLÉVAME A VER EL PARTIDO. Título original: Take Me out to the Ball Game. Año: 1949. País: Estados Unidos. Dirección: Busby Berkeley. Reparto: Gene Kelly (Eddie O’Brien), Frank Sinatra (Dennis Ryan), Esther Williams (K.C. Higgins), Betty Garrett (Shirley Delwyn), Edward Arnold (Joe Lorgan), Jules Munshin (Nat Goldberg), Richard Lane (Michael Gilhuly), Tom Dugan (Slappy Burke), Ed Cassidy (Teddy Roosevelt). Guion: George Wells, Harry Crane. Argumento: Stanley Donen y Gene Kelly. Música: Roger Edens. Coreografía: Stanley Donen y Gene Kelly. Fotografía: George J. Folsey. Productor: Arthur Freed. Metro Goldwyn Mayer. Duración: 93 minutos.

¿Alguien recuerda Una noche en la Ópera con los hermanos Marx? En una secuencia cambian las partituras de la ópera por una canción popular. De repente la orquesta se pone a tocar Take Me Out to the Ball Game de Jack Norworth y Albert Von Tilzer, un himno de los partidos de beisbol en Estados Unidos. Ese es el título original de la película que nos ocupa que se podría traducir como Llévame al partido de béisbol, aquí traducido como Llévame a ver el partido.
Esta película es muy estadounidense por lo que tardó en llegar a España donde el público tiene otros gustos muy diferentes a los del país del dólar.
En el reparto tenemos a un joven Frank Sinatra que en su tiempo enamoró a millones de adolescentes de la época mientras que en España cantaban los Xey (un grupo famoso en su época) Los feos que decía así «Todos los feos conquistan a las mujeres más bellas, Agustín Lara y un tal Sinatra«.
El protagonista principal, entonces principiante, Gene Kelly le opaca en toda la cinta porque era un artista más completo y el mejor bailarín después de Fred Astaire.
Entre los secundarios tenemos a Betty Garrett (St. Joseph, Misuri, 23 de mayo de 1919-12 de febrero de 2011), una estupenda cómica que triunfó como la taxista de Un día en Nueva York (1949), enamorada de Frank Sinatra, y que al igual que aquí le persigue con ahínco.
Casada con Larry Parks, Garret y su marido fueron represaliados por la Lista Negra del senador McCarthy ya que ese matrimonio era militante del Partico Comunista. Sin embargo eran propietarios de una empresa constructora y de diversos apartamentos del area metropolitana de Los Angeles.

En Llévame a ver el partido nos encontramos con un director en declive, el gran Busby Berkeley, antiguo coreógrafo de musicales geniales, y la participación en la misma de dos jóvenes que en el mismo año estrenaron Un día en Nueva York como directores, la película que les lanzó a la fama.
Stanley Donen y Gene Kelly, dos nombres valiosos para el musical, eran también argumentistas de ambas cintas por lo que aparecen en ellas varias semejanzas. El trío formado por Kelly, Sinatra y Jules Munshin que repitieron así como la hembra acosadora de Frank Sinatra, Betty Garret, en papeles muy similares.
Tenemos asimismo excelentes números musicales: O’Brien to Ryan to Goldberg con el trío protagonista, The Hat My Dear Old Father Wore upon St. Patrick’s Day cantado y bailado por Gene Kelly, Strictly U.S.A por las dos parejas de la película, la propia Take Me Out to the Ball Game interpretada por Gene Kelly y Frank Sinatra y repetida en la piscina por Esther Williams.
Las escenas de comedia son asimismo brillantes. Tenemos un cameo de Theodore Roosevelt (el Donald Trump de la época). Un buen espectáculo que nos hizo presagiar la Edad de Oro del Musical que estaba al caer en el mismo año.










Bonanza 


La película que nos ocupa, Wicked Parte II, se rodó al mismo tiempo que Wicked, ya comentada aquí. Están basadas en una novela de Winnie Holzman. y ésta a su vez en los cuentos de L. Frank Baum que son muy superiores a la actual entrega. Desde que aparecieron estos cuentos, que obtuvieron un éxito apabullante, saltaron a la gran pantalla con las Radio-Plays iniciando su singladura con The Fairylogue and Radio-Plays (1908) (traducción: 





















Buster Keaton y Charlie Chaplin, la grandeza del cine cómico. 










Monumental superproducción que es un rendido homenaje al viejo slapstick por parte de uno de los realizadores más atípicos del cine de Hollywood. Me refiero a Stanley Kramer (29 de septiembre de 1913-19 de febrero de 2001) autor de películas polémicas como Orgullo y pasión (1957) sobre la Guerra de la Independencia española con Cary Grant y Frank Sinatra; La hora final (1959) con Gregory Peck, Ava Gardner y Fred Astaire sobre el fin del mundo; La herencia del viento (1960) con Spencer Tracy, Fredric March, Gene Kelly y Dick York; ¿Vencedores o vencidos? (1961) sobre el juicio de Núremberg contra los cabecillas nazis que perdieron la Segunda Guerra Mundial, con Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift y William Shatner; Adivina quién viene esta noche (1967) con Spencer Tracy otra vez, con Katherine Herpburn y Sidney Poitier, sobre un matrimonio interracial; El secreto de Santa Vittoria (1969) con Anthony Quinn, Anna Magnani y Virna Lisi; Más allá del amor (1979) con Dick Van Dyke.











Hace pocos días que se nos fue el director de cine José Ulloa Blancas (Madrid, 18 de enero de 1934-Caldas de Montbuy, 5 de abril de 2026) autor de El refugio del miedo (1974), obra maldita del cine fantástico español, protagonizada por Craig Hill, Teresa Gimpera, Patty Shepard, Fernando Hilbeck, Pedro Mari Sánchez y Fernando Millet.





LA HISTORIA DE IRENE CASTLE. Título original: The Story Of Vernon And Irene Castle. Año: 1939. País: Estados Unidos. Dirección: H.C. Potter. Reparto: Fred Astaire (Vernon Castle), Ginger Rogers (Irene Castle), Edna May Oliver (Maggie Sutton), Walter Brennan (Walter), Lew Fields, Etienne Girardot (Papa Aubel), Janet Beecher (Mrs. Foote), Rolfe Sedan (Emile Aubel), Leonid Kinskey (Artista), Marge Champion (amiga de Irene). Guion: Richard Sherman. Historias: Irene Castle. Música: Robert Russell Bennett. Fotografía: Robert De Grasse (B&W). RKO Radio Pictures. Duración: 93 minutos.




Los auténticos Irene y Vernon Castle.