VACACIONES EN DELOS

ALMAS DE METAL. Título original: Westworld. Año: 1973. País: Estados Unidos. Dirección: Michael Crichton. Reparto: Yul Brynner (Pistolero), Richard Benjamin (Peter Martin), James Brolin (John Blane), Norman Bartold (caballero medieval), Alan Oppenheimer (Supervisor jefe), Victoria Shaw (Reina medieval), Dick Van Patten (Banquero), Linda Gaye Scott (Arlette), Steve Franken (Técnico), Michael T. Mikler (Caballero negro). Guion: Michael Crichton. Novela: Michael Crichton. Música: Fred Karlin. Fotografía: Gene Polito. Metro Goldwyn Mayer. Duración: 88 minutos.

Michael Crichton (Chicago, 23 de octubre de 1942-Los Ángeles, 4 de noviembre de 2008) fue un escritor, director de cine, productor y médico estadounidense. Su especialidad era la ciencia ficción. En 1969 publicó La amenaza de Andrómeda, llevada al cine por Robert Wise en 1971. En 1990 publicó Parque Jurásico que fue adaptada por Steven Spielberg en 1993 creando una saga cinematográfica.
En 1973 escribió y dirigió Almas de metal, la película que nos ocupa, titulada Westworld en inglés, que tuvo una secuela, Mundo futuro (1976) y una serie de televisión Westworld (2016) compuesta por cuatro temporadas de diez capítulos las dos primeras y de ocho las siguientes.
Crichton tuvo mucho éxito comercial aunque su obra no es extraordinaria. Sus novelas se leen con agrado y sus películas caen bien. Una de sus temáticas favoritas es la alteración genética resucitando dinosaurios ya desaparecidos para un parque temático. La realidad no va tan descaminada ya que en la actualidad algunos científicos planean resucitar a los mamuts desaparecidos hace muchos siglos. Pero las alteraciones genéticas tienen siempre un mal final, los dinosaurios atacan a las personas.
En Almas de metal y secuelas pasa lo mismo pero en otro ámbito, esta vez fabrican robots que se rebelan contra la humanidad que los creó. ¿Discurso reaccionario o realista? Cada cual tendrá su opinión personal.

La película comienza con un documental donde se presenta a Delos, un parque temático que recrea el lejano Oeste, la Edad Media y la Roma de los césares. Los visitantes se aprovechan para divertirse y desahogarse de sus problemas cotidianos. En la Roma imperial se celebran orgías, en el Medievo combates a espada y torneos con lanzas.
La película se centra en el Lejano Oeste con asaltos a los bancos, peleas en el Saloon, prostíbulos con mujeres de cara triste siempre solicitas al sexo. Hay duelos por naderías. Los visitantes son gente de alto nivel adquisitivo. Pueden matar a quien quieran porque luego arreglan los robots para volverlos a utilizar.
Aparece un robot de un pistolero, es Yul Brynner vestido como en Los siete magníficos, a quiénes matan en un desafío en un bar pero luego vuelve aparecer pero con balas de verdad.
Almas de metal es la historia de una rebelión de las máquinas, la inteligencia artificial. Son una clase explotada que se vuelve contra quienes les oprimen y les explotan. La realización es muy primaria pero tuvo mucho éxito y reverdeció los laureles de Yul Brynner en sus últimos años.
La película es simpática, agradable. No es ninguna obra maestra pero no aburre ni un segundo.






Cuando Odiseo (Ulises) entró en Troya con la treta del caballo de madera se organizó una matanza inusitada. Los héroes griegos se comportaron como auténticos carniceros, pero muchos troyanos escaparon de la muerte gracias a la pericia de Eneas, tal como se cuenta en La Eneida de Virgilio. Un relato que necesita una buena producción como la de Christopher Nolan. En 1971 la Radiotelevisione Italiana (RAI) produjo una miniserie de siete capítulos dirigidos por Franco Rosi, autor de Las aventuras de Ulises (1968) basada en La Odisea de Homero.







No sé quién fue la persona que declaró que los españoles no estamos racionalmente capacitados para rodar cine. Sólo sé que se equivoca. Claro está que en España hemos rodado muchos bodrios, pero también obras maestras como la presente película. Bodrios subvencionados por el Estado muchos, pero nuestra cinematografía tuvo francotiradores que desafiaban el entorno rodando buen cine. En la crónica de 







La noche del cazador es una de las grandes obras maestras de la Historia del Cine pero en su día fue machacada por la crítica y por el púbico que no fue a verla por lo que su director no insistió nunca más. ¿Qué falló en su tiempo? Tal vez porque no era una película que se pareciera a otra. No es un producto en serie y su realización es insólita.
















Odiseo (Ulises), Troya, Menelao están de moda por la película de Cristopher Nolan pero siempre hemos tenido a estos héroes y antihéroes en la pantalla grande y chica. Son personajes ya familiares para los cinéfilos de todo el mundo. La vida privada de Helena de Troya (1927) de Alexander Korda ya nos presentó a la bella esposa de Menelao raptada por París. Giovanni Pastrone y Luigi Romano Borgnetto habían rodado un mediometraje, La caida de Troya en 1911. En 1961 se estrenó La guerra de Troya con Steve Reeves en el papel de Eneas, papel que repitió en La leyenda de Eneas (1962) basadas en La Eneida de Virgilio.



















Todos los países del mundo han tenido su épica, sus grandes momentos de gloria, los Estados Unidos nos han aburrido con su propaganda. Me parece bien que estén orgullosos de su país pero a veces caen en el más espantoso de los ridículos. Los españoles en cambio parece que nos avergonzamos de nuestro pasado y es hora de avivar nuestra memoria histórica. Entre los años 1908 y 1913 nuestro país se convirtió en el Vietnam español, el emperador Napoleón Bonaparte, invencible en casi todo el mundo, encontró su talón de Aquiles en España. La gente se echó espontáneamente a la calle para combatir al ejercito invasor.









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