EL TRIUNFO DE JAMES BOND
En 1966 se estrenó Las flores del diablo dirigida por Terence Young basada en una novela de Ian Fleming, autor de moda, y una película rodada con fines benéficos que nada tiene que ver con James Bond. Estaba protagonizada por Yul Brynner, Omar Sharif, Eli Wallach, Angie Dickinson, Senta Berger, Stephen Boyd, Trevor Howard, Rita Hayworth y Marcello Mastroianni. Un año antes Young estrenó su tercera y última película de la serie que nos ocupa.
Operación Trueno (1965) fue el primer proyecto de llevar a James Bond al cine, en un guión coescrito con Kevin McClory, que no se llevó a cabo. En 1965 las cosas eran distintas. Las tres primeras películas del agente 007 habían sido un trallazo y entonces era la oportunidad perfecta. Por fin se contaba con un presupuesto adecuado y con el sistema panorámico para dar más espectacularidad al film. McClory coprodujo la producción con Albert R. Broccoli y Harry Saltzman para evitar complicaciones legales.

La acción se inicia en un curioso sepelio de alguien con las siglas J.B. Nuestro agente se presenta en la mansión de la supuesta viuda a la que Bond propina un inesperado puñetazo. Resulta ser un hombre, un esbirro de SPECTRA que recibe lo suyo. Perseguido por los sicarios Bond huye volando con un aparato peculiar, los inventos del genial Q, el Major Boothroyd, presentes en todas las incursiones de la serie.
Operación Trueno es mucho más espectacular que sus precedentes entregas, tiene mucho más presupuesto y como siempre nos presenta lugares de ensueño, esta vez las Bahamas, en Nasau y su vistoso Carnaval. Nos reencontramos con Martine Beswick en otro papel pero secundario. Han desaparecido dos bombas y el avión que las transportaba cerca de esta zona lo que le lleva al MI6 a investigar.
Conocemos a la malvada Fiona Volpi (Luciana Paluzzi) y a Dominó (Claudine Auger) que es hermana del piloto desaparecido con las bombas aludidas. Antes, en un balneario hay unas secuencias de acción y sexo. El piloto es asesinado y sustituido por un doble que se estrella en un accidente bajo el mar. El malvado se llama Largo (Adolfo Celi) y reaparece Blofeld acariciando a su gato de Angora.
Hay muchas escenas de acción submarina e inventos de Q que animan la película que batió records de taquilla superando a sus anteriores entregas recaudando más dinero que todas juntas. Las chicas más hermosas, las célebres chicas Bond, alegran la pantalla mientras Connery exhibe su chulería y su sarcasmo. Es un héroe carente de escrúpulos, capaz de asesinar con una sarcástica sonrisa.
Los críticos deploraban su violencia, las feministas su machismo que tanto atraían al público. Pero James Bond se convirtió en un ídolo de masas y nada podían hacer para evitarlo.

Solo se vive dos veces (1967) de Lewis Gilbert fue el siguiente episodio de la saga James Bond. En aquel año se estrenó una parodia, Casino Royale (1967) con varios directores como John Huston, Ken Hughes, Val Guest, Robert Parrish y Joseph McGrath que tiene un humor disparatado y extraño. En la televisión triunfaba Superagente 86 (1965/1970) con Don Adams que ponía en solfa el bondismo y los inventos extravagantes. También en 1967 se estrenó Todos los hermanos eran agentes de Alberto Martino con Neil Connery de protagonista y un reparto sacado de las anteriores entregas de James Bond. La película era un refrito de la serie que nos ocupa y tuvo un éxito muy moderado por lo que ha caído en el olvido más absoluto.
Por otra parte Sean Connery estaba cansado de que se le asociara con el personaje de Ian Fleming y anunció que iba a dejar la serie. Esta película iba a ser su despedida pero no fue así como veremos a continuación.
La acción de Sólo se vive dos veces transcurre en Japón. Una extraña nave secuestra a otra estadounidense en su circunferencia sobre la Tierra y el gobierno acusa a los soviéticos. Está a punto de desencadenarse una Tercera Guerra Mundial pero nuestro agente logra evitarlo.
Se sospecha de SPECTRE y de Blofeld que vuelve aparecer acariciando a su blanco minino. Esta vez conocemos el rostro del singular villano encarnado por Donald Pleasence. Muy buen villano y para mi gusto fue un gran error sustituirlo en las siguientes entregas por otros actores más impersonales.
En Japón la productora tuvo problemas para encontrar actores y actrices japoneses que supieran actuar en inglés pero finalmente Akiko Wakabayashi y Mie Hama realizaron una labor encomiable.
Como en muchas producciones británicas y estadounidenses la película cae en los tópicos de Japón, los sentó y esas cosas como el sumo. Pero la producción abunda en grandes decorados y en grandes escenas de acción. Una de las mejores aventuras de Bond con grandes momentos impagables.
Esta iba a ser la última película de Connery como Bond, la productora para descansar del personaje produjo Chitty Chitty Bang Bang (1968), un musical con Dick Van Dyke basadoen un cuento de Ian Fleming. Aprovechando la estancia de dicho actor en Reino Unido Albert R. Broccoli le ofreció a Van Dyke el personaje de Bond pero el actor estadounidense lo declinó por no ser adecuado para este papel. Finalmente fue adjudicado a George Lanceby y rodaron 007 al servicio de su majestad (1969) que fue un sonado fracaso. Entonces los productores le ofrecieron una fortuna a Sean Connery para que regresara a su personaje estrella.

Diamantes para la eternidad (1971) de Guy Hamilton puso fin a la colaboración de Sean Connery con la Eo Productions. La película tuvo un gran éxito comercial y resarció a la productora del fiasco anterior. Nos encontramos a los actores habituales de nuevo y a Lola Larson y Trina Parks que interpretan a Bambi and Thumper, dos guardaespaldas que le dan una buena paliza a 007.
Esta vez los escenarios son Las Vegas y otras localizaciones con un par de asesinos homosexuales con mucha mala leche. Aparece Jimmy Dean, un showman estadounidense, como un millonario parecido a Howard Hughes. También Bruce Cabot como sicario de SPECTRE, el anterior galán de King Kong (1933) en su última etapa como actor. También Lana Wood, hermana menor de Natalie Wood, y cambian al actor que hace de Blofeld, aquí Charles Gray, que no tiene el carisma de Donald Pleasence.
La película recupera en parte la magia de los buenos Bond pero Connery se ve fatigado por el personaje y actúa con cierta desgana.
Eso sí, esta entrega tiene muy buenos momentos. La persecución en coche por Las Vegas es encomiable. El suspenso está bien llevado así como los giros de guión. La chica Bond no está mal, pero Jill St.John no está a la altura de sus precedentes chicas Bond. Lana Wood me gusta más pero tiene poco papel y su muerte es inexplicable.
Una digna despedida y un fin de una etapa que se abriría con otra capitaneada por Roger Moore pero esto es otra historia.

Desde que Connery abandonó la compañía comenzó a hablarse de un nuevo proyecto de Kevin McClory, el remake de Operación Trueno que en su día no pudo rodar. En el nuevo guión colaboró el propio Sean Connery contradiciendo su negativa de no volver a ser James Bond. Tras varios litigios se llegó a un acuerdo y al fin se rodó Nunca digas nunca jamás (1983) dirigida por Irvin Kershner. Es una película ajena a la saga que cuenta con el propio Sean Connery como protagonista.
Se trata de un remake inferior a Operación Trueno pero tiene bastantes puntos de interés. Como chica Bond tenemos a Kim Basinger y como Blofeld al gran Max Von Sydow. A título de curiosidad aparece Rowan Atkinson cuando no era popular. Veinte años después Atkinson rodó la parodia Johnny English (2003) que tuvo dos secuelas, Johnny English Returns (2011) y Johnny English: De nuevo en acción (2018) con Olga Kurylenko.
El título, Nunca digas nunca jamás, hace referencia a los comentarios de Sean Connery negando que volvería a interpretar a Bond pero se contradijo dos veces. Entonces el protagonista de la saga era Roger Moore que dejó descontentos a muchos fans del agente 007 y mitificaron esta nueva aparición de su añorado intérprete.
El nuevo Bond era mucho más festivo y más blando que el anterior. Connery era mucho más duro y más cínico por lo que era el preferido de los fans.
Pero la nueva película sí es atractiva pero inferior a la saga oficial con el mismo actor. El cine es labor de equipo y si faltan algunos miembros el resultado no es el mismo. Se echan de menos a los actores originales y al estilo que un día imprimió Terence Young.
Kim Basinger fue una estupenda chica Bond, dulce y atractiva como nunca. Barbara Carrera una perfecta villana. Klaus Maria Brandauer brilla como el malvado Largo pero sobreactúa un poco.
Sean Connery rodó algunas buenas películas y otras menores. Incluso ganó un Oscar por su papel en Los intocables de Eliot Ness (1987) de Brian De Palma. Se convirtió en un actor de prestigio gozando de una buena merecida fama.







































































Muchos críticos consideran que Ciudadano Kane es la mejor película de la Historia del Cine en competencia por tal título con El Acorazado Potemkin (1925) de Serguéi Mijáilovich Eisenstein y 



















