OBRA MAESTRA DE WILDER

EL APARTAMENTO. Título original: The Apartment. Año: 1960. País: Estados Unidos. Dirección: Billy Wilder. Reparto: Jack Lemmon (Calvin Clifford), Shirley MacLaine (Fran Kubelik), Fred MacMurray (Jeff D. Sheldrake), Ray Walston (Joe Dobisch), Jack Kruschen (Dr. Dreyfuss, vecino de Baxter), David Lewis (Al Kirkeby), Edie Adams (Srta. Olsen), Hope Holiday (Sra. Margie MacDougall), Joan Shawlee (Sylvia), Naomi Stevens (Sra. Mildred Dreyfuss). Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond. Música: Adolph Deutsch. Fotografía: Joseph LaShelle (B&W). United Artists, The Mirisch Corporation. Distribuidora: United Artists. Duración: 125 minutos.

Ya hemos hablado de Billy Wilder (Sucha, Imperio austrohúngaro, hoy Polonia, 22 de junio de 1906-Hollywood, Estados Unidos, 27 de marzo de 2002), en otras crónicas de este Diario de Cine. Es uno de nuestros cineastas predilectos autor de grandes comedias y grandes dramas de una calidad insuperable. Comenzó a trabajar de guionista en la Universum Film AG (UFA) en Berlin. Cuando Hitler subió al poder huyó de Alemania y se afincó en los Estados Unidos.
En Hollywood trabajó con Ernst Lubitsch, otra figura muy amada en este blog, que falleció prematuramente pero Wilder continuó trabajando y accedió a la dirección. Le ofrecieron una película de Stan Laurel y Oliver Hardy pero la rechazó. Su proyecto Un día en la ONU con los hermanos Marx se canceló por la muerte de Chico. Pero siguió adelante con una carrera repleta de éxitos.

Nuestro antihéroe (Jack Lemmon) trabaja como contable en una empresa de seguros, en una inmensa oficina con centenares de empleados pero vive en un apartamento minúsculo. En cierto modo es un esclavo moderno que debe humillarse ante sus vanidosos y usureros jefes a los que presta su hogar para que corran sus juergas con sus amiguitas. Mientras tanto debe pasear por las frías calles para regresar y descansar de la jornada laboral.
Este empleado se humilla cadaver más sufriendo toda clase de desprecios no sólo de sus jefes sino de las mismas mujeres. Un día se enamora de una ascensorista. Una mujer joven y bella pero de escasas luces. En realidad las «amiguitas» suelen ser cortas de intelecto. El guion es algo misógino en ese sentido. Las mujeres se engañan a si mismas y se enamoran de quien las manipula y desdeñan a quienes las aman de verdad. El poder las fascina.
La película se centra en un debate ético. ¿Vale la pena dejarse humillar para ascender en la empresa? Nos muestra el calvario de un hombre honrado en un mundo de corrupción siendo difamado sin remedio.
Jack Lemmon y Shirley McLaine bordan sus personajes. Billy Wilder los volvió a llamar tras años después con Irma la dulce, otra obra maestra. Wilder es muy mordaz con la explotación humana y la crueldad de nuestro sistema económico. Es crítico pero no renuncia al humor negro conque cuenta sus historias. El Apartmento fue propuesta como candidata a 10 premios Óscar y ganó cinco, incluyendo el de mejor película, mejor director y mejor guion original. Jack Lemmon y Shirley McLaine ganaron dos globos de oro por la gran calidad de sus trabajos en esta cinta.
Gran éxito de crítica y de público, actualmente está considerada roda una leyenda y un clásico del cine.


Jack Lemmon y Shirley McLaine repitieron pareja en Irma la dulce tres años después,



Odiseo (Ulises), Troya, Menelao están de moda por la película de Cristopher Nolan pero siempre hemos tenido a estos héroes y antihéroes en la pantalla grande y chica. Son personajes ya familiares para los cinéfilos de todo el mundo. La vida privada de Helena de Troya (1927) de Alexander Korda ya nos presentó a la bella esposa de Menelao raptada por París. Giovanni Pastrone y Luigi Romano Borgnetto habían rodado un mediometraje, La caida de Troya en 1911. En 1961 se estrenó La guerra de Troya con Steve Reeves en el papel de Eneas, papel que repitió en La leyenda de Eneas (1962) basadas en La Eneida de Virgilio.



















Todos los países del mundo han tenido su épica, sus grandes momentos de gloria, los Estados Unidos nos han aburrido con su propaganda. Me parece bien que estén orgullosos de su país pero a veces caen en el más espantoso de los ridículos. Los españoles en cambio parece que nos avergonzamos de nuestro pasado y es hora de avivar nuestra memoria histórica. Entre los años 1908 y 1913 nuestro país se convirtió en el Vietnam español, el emperador Napoleón Bonaparte, invencible en casi todo el mundo, encontró su talón de Aquiles en España. La gente se echó espontáneamente a la calle para combatir al ejercito invasor.









Ho


























En las reseñas de 


Robert Wise, el director de la película, a quién conocí en persona en el Festival de Sitges de 1985.

















