PETER KÜRTEN
CONTRA EL CONDE ZAROFF

EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO. Título original: The Man Who Knew Too Much. Año: 1934. País: Reino Unido. Dirección: Alfred Hitchcock. Reparto: Leslie Banks (Bob Lawrence), Edna Best (Jill Lawrence), Peter Lorre (Abbott), Frank Vosper (Ramon), Hugh Wakefield (Clive), Nova Pilbeam (Betty Lawrence), Pierre Fresnay (Louis Bernard), Cicely Oates (Enfermera Agnes), B. A. Clarke Smith (Binstead), George Curzon (Gibson). Guion: Charles Bennett, D.B. Wyndham-Lewis, A.R. Rawlinson, Edwin Greenwood. Música: Arthur Benjamin. Fotografía: Curt Courant (B&W). Gaumont British. Duración: 76 minutos.
Primera versión, la segunda se rodó en 1956 con James Stewart y Doris Day.

Antes de sus triunfos en Hollywood el gran Alfred Hitchcock tuvo una etapa más modesta en Reino Unido. En el presente film, más austero que su posterior versión americana, tenemos el aliciente de enconarnos con dos de las figuras más queridas del cine fantástico. Uno es Leslie Banks (9 de junio de 1890 – 21 de abril de 1952), el famoso conde Zaroff de El malvado Zaroff (1932) con Fay Wray.
Otro es Peter Lorre de verdadero nombre László Löwenstein (Rózsahegy, del Imperio austrohúngaro, 26 de junio de 1904 – Hollywood, 23 de marzo de 1964) que alcanzó la fama con M, el vampiro de Düsseldorf (1931). De baja estatura con ojos salones fue el villano perpetuo hasta que Walt Disney lo convirtió en bueno en 20.000 leguas de viaje submarino(1954).
El enfrentamiento no podría ser más atractivo. Las películas británicas de Hitchcock son más austeras que las hollywoodenses pero también tienen su atractivo aunque menor. El espectacular éxito de esta cinta le catapultó a la fama aumentando la calidad de sus siguientes entregas.

El hombre que sabía demasiado, versión 1934, efectivamente es más pobre que la versión de 1956, pero no por ello carece de interés. Tiene una atmósfera malsana con una intriga criminal enfermiza.
Unos terroristas pretenden ejecutar un crimen que provocaría una segunda guerra mundial, como en el doble asesinato de Sarajevo en 1914 del archiduque Francisco Fernando de Austria, y de su esposa, la duquesa Sofía Chotek que provocaron el estallido de la Primera Guerra Mundial. La trama es muy interesante y la acción no descansa ni un segundo.
Hitchcock siempre se apoyaba con guiones de hierro, muy sólidos, aunque con algunas trampas. No se interesa demasiado por el MacGuffin, pero es quién desencadena la trama. Lo suyo es toda la intriga y las desventuras de sus personajes principales.
Leslie Banks luce una buena interpretación pero Peter Lorre lo opaca enseguida. Es un actor de mayor solvencia actoral.
La película está llena de trucos baratos pero efectivos, muchas transparencias que en blanco y negro se simulan mejor. Hitchcock va aprendiendo su oficio, posteriormente rodará algunas obras maestras en Inglaterra antes de viajar a los Estados Unidos donde nos ofreció auténticas maravillas.





La sombra de una duda está ubicado en un pueblo estadounidense con una familia vulgar y corriente. En el reparto tenemos a Joseph Cotten (Petersburg, 15 de mayo de 1905 – Westwood, 6 de febrero de 1994), un actor muy ligado a Orson Welles: Ciudadano Kane (1941), El cuarto mandamiento (1942) y El tercer hombre (1949). También destacó en Duelo al sol (1946), con Jennifer Jones, y Niágara (1953) de Henry Hathaway, junto a Marilyn Monroe, Era un actor eficaz, con sus buenas o malas rachas pero siempre cumplía con sus objetivos.















Cuando era niño no existía la televisión en España o al menos no la veíamos aquí. La radio era la reina de la casa. Había canciones que no paraban de sonar. Una de ellas era ¿Qué será, será? de Jay Livingston y Ray Evans que en 1956 ganó el Oscar a la mejor canción por El hombre que sabía demasiado (1956), cantada por la cálida voz de Doris Day en dicha película. Este título es un remare de una película del propio Hitchcock en 1934 del que ya hablaremos otro día.
















Hace los cine-clubs y la gente progresista me decían que Cuba es un Paraíso, sin embargo la gente que vive allí, la que la visita y la que huyó me dicen todo lo contrario. Fidel Castro tenía muy buen prestigio entre los progres europeos y sobretodo entre la crítica cinematográfica simpatizante con esos regímenes.



Alfred Hitchcock y Claude Jade































Samuel Langhorne Clemens (Florida, Misuri, 30 de noviembre de 1835-Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910), más conocido por su seudónimo Mark Twain, fue un escritor, orador y humorista estadounidense. Durante parte del siglo XIX fue un autor de grandes éxitos editoriales en donde retrata la sociedad que le toco vivir. Muchas de sus novelas han sido adaptadas al cine.



