LOS HORRORES DE LA GUERRA
TODOS A CASA. Título original: Tutti a casa. Año: 1960. País: Italia. Dirección: Luigi Comencini. Reparto: Alberto Sordi (Alberto Innocenzi), Eduardo De Filippo (Señor Innocenzi), Serge Reggiani (Asunto Ceccarelli), Martín Balsam (Quintino Fornaciari), Nino Castelnuovo (Codegato), Carla Gravina (Silvia Moderna), Didi Perego (Caterina Brisigoni). Guion: Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luigi Comencini, Marcello Fondato. Música: Angelo Francesco Lavagnino. Fotografía: Carlo Carlini (B&W). Dino de Laurentiis Cinematographica. Duración: 105 minutos.

Luigi Comencini (Saló, 8 de junio de 1916 – Roma, 6 de abril de 2007) es uno de los padres de la comedia italiana que llenaron los cines en los años cincuenta y sesenta. Alcanzó la fama con Pan, amor y fantasía de 1953, interpretado por Vittorio De Sica y Gina Lollobrigida; pues obtuvo el Oso de Plata del Festival de cine de Berlín de 1954. Se trata de una comedia rural de costumbres que tuvo sus secuelas en Pan, amor y celos (1954), también dirigida por Comencini, y Pan, amor y… (1955) y Pan, amor y Andalucía (1958) con Carmen Sevilla. En su larga filmografía nos encontramos con El camarada Don Camilo (1965) con Fernandel, El incomprendido (1966), Las aventuras de Pinocho (1972) (Miniserie TV), acabando con el remake de Marcellino pane e vino (1992). Era un todo terreno con una habilidad extraordinaria.
Alberto Sordi (Roma, 15 de junio de 1920 – Roma, 24 de febrero de 2003) fue un peso pesado del cine italiano, actor, director y guionista. Uno de los más famosos comediantes que llenaba las salas y hacía gala de un gran sentido del humor. Fue la voz italiana de Oliver Hardy hasta 1951. Tras trabajar de extra y actor secundario, Sordi entre 1952 y 1955 alcanza el estrellato dentro del mundo del cine, con dos películas de Federico Fellini: El jeque blanco (1952) y Los inútiles (1953). Luego seguirán otras tres películas dirigidas por Steno: Un día en el juzgado (1953), Un americano en Roma (1954) y Piccola posta (1955), su carrera prosigue con La Gran Guerra (1959) con Vittorio Gassman y Silvana Mangano, El alcalde, el guardia y la jirafita (1960), El juicio universal (1961) de Vittorio de Sica, Aquellos chalados en sus locos cacharros (1965) de Ken Annakin, Los complejos (1965) de Dino Risi, uno de sus mejores papeles, El médico de la mutua (1968). Luego se puso a dirigir. Se convirtió en uno de los rostros más célebres del cine italiano en todo el mundo.

El 8 de septiembre de 1943, Italia se rinde y firma un armisticio con los Aliados. Entre el 27 y el 28 de abril de 1945 Benito Mussolini y su amante Clara Petacci fueron arrestados y ejecutados siendo colgados boca abajo en la Plaza Loreto de Milán. El pueblo que un día les siguió les dio la espalda cambiando de bando.
Entre las filas italianas los soldados comenzaron a desertar y a volver a sus hogares. Fue toda una desbandada, un caos. Todos a casa nos habla de dicho caos con humor y con tragedia.
Las guerras son siempre malas y en ellas todos pierden. En la película de Comencini se defiende el pacifismo. Me parece loable. Tal vez haría una salvedad, las tropas alemanas también deseaban volver a sus casas porque no hicieron la guerra por gusto sino porque les obligaron.
Comencini nos cuenta una odisea de unos soldados que desean regresar a sus casas viviendo mil peligros. Pero es difícil escapar de una guerra. En la Segunda Guerra Mundial en Italia estaban los fascistas y también los antifascistas. Había esclavitud, reclutamiento forzoso, trabajos forzados y mucha miseria, mucha hambre y terror.
Los protagonistas son antihéroes. No héroes como los que sacan en el cine de Hollywood, seres deseosos de luchar, de matar y de morir en una contienda. En esta cinta los personajes sólo desean vivir su vida en paz y en tranquilidad pero las circunstancias se lo impiden. Se encuentran con fanáticos y emboscados que sólo traen la muerte. La paz es imposible. Al final el protagonista abandona su postura y se enfrenta con la realidad. No le queda ninguna alternativa.
Un buen reparto con actores magistrales. Alberto Sordi se luce en un papel con todas sus contradicciones. Es un hombre noble que vive malas circunstancias.
Todos a casa es una tragicomedia dura con momentos felices y otros más duros. El cine italiano no tiene el glamour de Hollywood pero es mucho más real. Por eso conectaba con el público obteniendo importantes éxitos como la presente obra.







Roger Moore (Londres, 14 de octubre de 1927-Crans-Montana, Suiza, 23 de mayo de 2017) fue el tercer actor en interpretar a James Bond en la Eon Productions. Antes fueron 


















En 1952 Marilyn Monroe (nacida como Norma Jeane Mortenson; Los Ángeles, 1 de junio de 1926-Los Ángeles, 4 de agosto de 1962) no era el sex symbol por todos conocida sino una actriz aspirante a estrella y todavía no estaba encasillada en sus papeles de rubia ingenua pero pícara que le hicieron famosa.






























































