Y CHARLOT SE FUE A LA GUERRA

!ARMAS AL HOMBRO¡ Título original: Shoulder Arms. Año: 1918. País: Estados Unidos. Dirección: Charles Chaplin. Reparto: Charlie Chaplin (Charlot, Recluta), Edna Purviance (Joven francesa), Sydney Chaplin (sargento alemán, y el Káiser), Jack Wilson (príncipe alemán), Henry Bergman (sargento alemán gordo, y mariscal de campo von Hindenburg), Albert Austin (soldado estadounidense, soldado alemán, chofer del Káiser), Tom Wilson (sargento entrenador del campo), John Rand (soldado estadounidense), J. Parks Jones (soldado estadounidense), Loyal Underwood (oficial alemán de baja estatura). Guion: Charles Chaplin. Fotografía: Roland Totheroh (B&W). Charles Chaplin. Duración: 36 minutos.
La Primera Guerra Mundial se desarrolló entre el 28 de julio de 1914 y el 11 de noviembre de 1918. Conocida como la «Gran Guerra«, enfrentó a las potencias centrales (Alemania, Austria-Hungría) contra la Triple Entente (Francia, Reino Unido, Rusia), marcando profundamente el siglo XX. El detonante fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio Astro-húngaro, y de su esposa Sofía Chotek, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo.
Posteriormente entró Estados Unidos en la contienda. Buster Keaton fue llamado a filas y combatió en Francia, cuyos recuerdos aparecen en su mejor largo sonoro, Reclutas (1930). Charlie Chaplin fue rechazado por el ejército inglés por su bajo peso y continuó rodando películas en Hollywood recibiendo toda clase de reproches y críticas. Sin embargo hizo propaganda para la venta de Bonos de Guerra para financiar la campaña militar.
En 1918 estrenó una farsa antibélica, ¡Armas al hombre! recientemente recordada en las Fallas de Valencia, 2023. Una auténtica obra maestra como era su cine en aquella época.
Charles Chaplin es una de las figuras más queridas en este Diario de Cine. Su filmografía con aciertos y errores es una de las mejores desde que los hermanos Auguste y Louis Lumière inventaron el cinematógrafo. ¡Armas al hombre! es un mediometraje en la que nuestro vagabundo se ve obligado a ponerse el uniforme porque la Patria le llama.
Chaplin demuestra el absurdo de la guerra, en este caso de la Gran Guerra, que luego engendraron monstruos como el fascismo y el comunismo que a lo largo del siglo XX han hecho mucho daño a la Humanidad.
Nos encontramos con la vida de un soldado sujeto a una disciplina férrea. El cine nos demuestra que hasta el ser más insignificante puede convertirse en héroe. Aquí el bando contrario no nos es mostrado como villanos crueles y malditos. Los soldados alemanes en el fondo son tan desgraciados como los estadounidenses.
Algunas escenas son de fantasía, en la que Charlot se disfraza de árbol y vence a los teutones. En una secuencia castiga al jefe del enemigo ante la complicidad de sus soldados. Como decía Mohammad Ali (campeón mundial de boxeo) «¿porqué hemos de ir al frente a matar a gente que no nos ha hecho nada?«. La película es bellísima, con buenos momentos líricos. Edna Purviance está en su mejor momento como la campesina francesa que se enamora de nuestro Charlot.
Las secuencias finales anticipan El gran dictador (1940), capturan al Káiser y terminan la guerra. Algo utópico pero patriótico.



