Hacia los grandes horizontes (1966)

UN REMAKE DECENTE

HACIA LOS GRANDES HORIZONTES. Título original: Stagecoach. Año: 1966. País: Estados Unidos. Dirección: Gordon Douglas. Reparto: Ann-Margret (Dallas), Red Buttons (Mr. Peacock), Mike Connors (Hatfield, el jugador), Alex Cord (Ringo Kid), Bing Crosby (Josiah Boone), Bob Cummings (Henry Gatewood, el malversador), Van Heflin (Curley Wilcox, el marshall), Slim Pickens (Buck, el conductor), Stefanie Powers (Mrs. Lucy Mallory), Keenan Wynn (Luke Plummer). Guion: Joseph Landon. Remake: Ernest Haycox, Dudley Nichols. Música: Jerry Goldsmith. Fotografía: William H. Clothier. 20th Century Fox. Duración: 115 minutos.

Remake de La diligencia (1939) de John Ford.

En 1939 John Ford estrenó La diligencia, uno de los mejores westerns de la Historia del Cine, en 1966 Gordon Douglas (15 de diciembre de 1907, Nueva York – 29 de septiembre de 1993, Los Ángeles, California)  estrenó su remake Hasta los grandes horizontes. Generalmente los remakes suelen ser muy inferiores a la obra original y ésta no es una excepción. Nos encontramos ante una obra menor pero simpática y agradable.
Gordon Douglas no era un genio, sí un buen artesano de buen oficio. Realizó películas con Stan Laurel y Oliver Hardy, Bob Hope, Jerry Lewis y algún western como Rio Conchos (1964), Chuka (1967) y cine negro como Hampa dorada (1967) y su secuela La mujer de cemento (1970) con Frank Sinatra, con quién rodó además El detective (1968), una de sus mejores películas, y el musical Cuatro gángsters de Chicago (1964) con el Rat Pack al completo.
Su carrera es agradable de ver y disfrutar. Una filmografía larga y fructífera.
La película Hacia los grandes horizontes está centrada en Ann-Margret, entonces la actriz de moda, y cuenta como secundaria a Stephanie Powers, después famosa por sus series de televisión. La primera hace el papel de una prostituta expulsada de un poblado del Oeste y la segunda como la esposa de un militar a punto de dar a luz. Ambas se ven embarcadas en una aventura peligrosa, deben viajar en una diligencia atravesando tierra de los nativos Sioux (en la película de Ford eran apaches con Gerónimo a la cabeza) en pie de guerra.
En aquella época hubo mucha polémica sobre la utilización de los nativos americanos como villanos en los westerns de Hollywood. Es un tema muy delicado donde todos tienen razones y errores. En  película de Ford los indígenas hablaban español o castellano. La esposa del posadero mexicano era apache (Elvira Ríos) y cantaba una canción en la lengua de Cervantes. Algo que chocaba en aquel tiempo. Aquí el posadero es oriental con una esposa sioux, personajes que en la presente versión están poco desarrollados.
La película de Douglas es más plana pero tiene bonitos escenarios. Los personajes de reparto están perfectos. Bing Crosby como médico borracho, Red Buttons como viajante de whisky, Van Heflin como marshall, Slim Pickens como conductor de diligencia, Mike Connors como jugador de cartas, Alex Cord no puede igualarse a John Wayne ni de lejos, Keenan Wynn y Robert Cummings son dos excelentes villanos. Las chicas están bien las dos.
Todo funciona a la perfección dentro de un trabajo menor. Ford era mucho Ford. Era un objetivo inalcanzable. Con todo esta versión es honesta y se deja ver sin enojo.

La diligencia original.

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