MENUDO DESASTRE

DRÁCULA. Título original: Dracula: A Love Tale. Año: 2025. País: Francia. Dirección: Luc Besson. Reparto: Caleb Landry Jones (Vlad/Drácula), Zoë Bleu (Elisabeta/Mina), Christoph Waltz (Sacerdote), Matilda De Angelis (María), Ewens Abid (Jonathan Harker), David Shields (Henry Spencer), Guillaume de Tonquédec (Dr. Dumont), Bertrand-Xavier Corbi (Capitán Targol), Haymon Maria Buttinger (Cardenal), Raphael Luce (Clerk). Guion: Luc Besson. Novela: Bram Stoker. Música: Danny Elfman. Fotografía: Colin Wandersman. Luc Besson Production, Europa Corp, TF1 Films Production, SND Films, TF1, Canal+, Ciné+OCS. Distribuidora: Leonine Distribution. Duración: 129 minutos.

Luc Besson realizó ciertas declaraciones sobre su película que tratamos aquí: «No soy fan de las películas de terror, ni de Drácula». Me parece bien esa afirmación si fuera consecuente con sus palabras. El principal fallo de esta cinta radica en que su creador no cree en ella. Entonces ¿Porqué la hace? Misterio.
La primera adaptación de Drácula data de 1920, se filmó en el territorio del antiguo Imperio Ruso, presumiblemente en Crimea, en Yalta. Pero no existen pruebas de su existencia, sólo vagos rumores. Un año después se rodó Dracula halala (La muerte de Drácula) del húngaro Károly Lajthay de la que no sabemos casi nada y en 1922 el célebre Nosferatu, el vampiro de Friedrich Wilhelm Murnau, incontestable obra maestra que aún hoy despierta inquietud en el público. En 1958 se estremó Drácula de Terence Fisher con Christopher Lee, otra obra maestra. Fue un bombazo en su época. Se rodaron varias secuelas, muy interesantes, y se rodaron buenas y malas películas. Destaquemos el Drácula (1930) on Bela Lugosi y su réplica hispana con Carlos Villarías.
Recientemente tenemos el remake de Nosferatu (2024) de Robert Eggers y El último viaje del Demeter (2023), ambas muy interesantes, que reverdecen la figura de Drácula. La película que nos ocupa es todo lo contrario.

No esperaba gran cosa de esta nueva adaptación de Drácula, por lo tanto no me he llevado ninguna decepción pese a los encendidos ditirambos de cierta crítica pero como nunca les hago caso paso de ellos. Sobre el cine fantástico se han escrito muchas tonterías por lo que he dejado de leer sobre esta temática.
La película de Besson se ha hecho con medios, pero su desprecio por el género arruinan su producción. Los actores tienen poca personalidad, todo es grisáceo y aburrido. El vestuario de Drácula es infame. La vampira es algo mejor. Pero la convierten en una especie de ninfómana borracha que desvirtúa su personaje.
Algunas secuencias son promrtedoras pero no convencen. Sentimos simpatía por Luc Besson pero no nos gusta esta cinta. Lo sentimos.


