LEYENDA CENTENARIA

LA QUIMERA DEL ORO. Título original: The Gold Rush. Año: 1925. País: Estados Unidos. Dirección: Charles Chaplin. Reparto: Charles Chaplin (Charlot), Mack Swain (Big Jim McKay), Tom Murray (Black Larsen), Henry Bergman (Hank Curtis), Malcolm Waite (Jack Cameron), Georgia Hale (Georgia). Guion: Charles Chaplin. Música: Max Terr (Película muda). Fotografía: Roland Totheroh, Jack Wilson (B&W). United Artists. Duración: 95 minutos.
Charles Chaplin, valga la redundancia, es toda una leyenda del Séptimo Arte. En 2025 con honores de estreno se repuso La quimera del oro para celebrar su centenario y la película no ha perdido frescura. Pocas películas pueden decir lo mismo. Ésta es una de ellas.

Hubo una época en la que coincidieron en pantalla los grandes genios de la comedia: Charlie Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Stan Laurel, Oliver Hardy y después los hermanos Marx. Hubieron otros menores como Harry Langdon, Larry Semon, Roscoe Arbuckle, Charlie Chase, Snub Pollard, Billy Bevan, Ben Turpin, menos famosos y también excepcionales. Procedían del vodevil, del circo y el teatro.
En contra de lo que se ha dicho eran todos amigos y compañeros. Se intercambian los gags. Por ejemplo el gag de comerse la bota fue una sugerencia de Buster Keaton. El baile de los panecillos aparecieron en un corto de Roscoe Arbuckle, The Rough House (1917), aunque Chaplin lo hizo con más gracia. Pero esos datos no restan genio al film que nos ocupa: La quimera del oro,
Yo soy fan de Chaplin desde niño, allá por los lejanos años cincuenta. Mi párroco me daba lecciones de catequesis para hacer la primera comunión y después proyectaba en la sacristía cortos de Charlot. Entonces esas películas me traen recuerdos de cera e incienso. Chaplin ha sido uno de los mejores nombres de la Historia del Cine aunque fue perseguido por la inquisición estadounidense, el Comité de Actividades Antiamericanas. Su persecución fue injusta. Charlot no era judío ni comunista. Era tal vez un humanista.

La quimera del oro es tal vez la obra maestra de Charles Chaplin en una filmografía gloriosa: El chico, El circo, Luces en la ciudad, Tiempos modernos, El gran dictador. El resto es inferior, los largometrajes posteriores, al menos para mi gusto. Entre los cortos abundaban las obras maestras según la época en que se realizaron. La época Keystone fue floja, la de la Mutual y Essenay sobresalientes, con United Artist fue genial.
Chaplin bebe de su paso por el vodevil inglés con recuerdos de Charles Dickens, mostraron unos Estados Unidos, la tierra del bienestar, hundidos en la pobreza extrema. Su Charlot es un lumproletariado, un ser marginal y solitario que siempre se aleja de la cámara rumbo al horizonte.
En La quimera del oro nos encontramos con gentes que hacen largas colas por tierras heladas huyendo de la miseria. Buscan sus minas de oro que les saquen de la pobreza. Son gente desesperada. Charlot vive sus aventuras en esa tierra de desesperación, Alaska, el Paraiso Perdido pero sólo encuentran frío y hambre. Viven de sueños y esperanzas.
Cada plano es una obra de arte.
Los buscadores de oro son gente de carne y hueso. Seres humanos desesperados pero soñadores. Una gran película irrepetible, una obra maestra indiscutible. Por eso el cine de Chaplin no envejece, es un clásico que vence el paso del tiempo.

Sir Charlie Chaplin, caballero del Imperio Británico, recibió en 1972 un Oscar Honorífico por su carrera cinematográfica. Recibió una ovación en pie de 12 minutos por parte de sus colegas de Hollywood. Todo un record jamás igualado.
En 1972 Sir Charlie Chaplin se encontró con viejos amigos como Groucho Marx y Danny Kaye.
