La misteriosa dama de negro (1962)

EXCELENTE COMEDIA NEGRA

LA MISTERIOSA DAMA DE NEGRO. Título original: The Notorius Landlady. Año: 1962. País: Estados Unidos. Dirección: Richard Quine. Reparto: Kim Novak (Mrs. Carlyle ‘Carly’ Hardwicke), Jack Lemmon (William ‘Bill’ Gridley), Fred Astaire (Franklyn Ambruster), Lionel Jeffries (Inspector Oliphant), Estelle Winwood (Mrs. Dunhill), Maxwell Reed (Miles Hardwicke), Philippa Bevans (Mrs. Agatha Brown), Henry Daniell (Extranjero). Guion: Blake Edwards, Larry Gelbart. Historia: Margery Sharp. Música: George Duning. Fotografía: Arthur E. Arling. Columbia Pictures. Distribuidora: Columbia Pictures. Duración: 123 minutos.

En los comentarios de Cómo matar a la propia esposa hablé de un film de Richard Quine (Detroit, Míchigan; 12 de noviembre de 1920 – Los Ángeles, California; 10 de junio de 1989) , un cineasta a reivindicar. Rodó musicales, comedias y cine negro. Con Kim Novak rodó tres películas: Me enamoré de una bruja (1958), Un extraño en mi vida (1960) y La misteriosa dama de negro (1962). Marilyn Pauline Novak (Chicago, 13 de febrero de 1933), conocida como Kim Novak, fue musa de Quine y del gran Alfred Hitchcock para quién rodó Vértigo (1958), compartiendo cartel con James Stewart con quien repetiría en Me enamoré de una bruja, junto a Jack Lemmon su compañero en la presente película de la que hablamos.
En su época era todo un Sex Symbol, un bellezón impresionante con legión de admiradores. Era inmensamente atractiva aunque decayó muy deprisa. Las actrices bellas se queman enseguida, tienen vida efímera en el celuloide. Pasado su juventud dejan de interesar a los productores que sólo piensan en hacer negocio con sus películas y ganar mucho dinero.

La misteriosa dama de negro es una mezcla de dos géneros cinematográficos de gran solera. Por un lado la comedia de situación con un eficiente Jack Lemmon y por otro el suspenso estilo Alfred Hitchcock. Como comedia cuenta con el soporte de un Fred Astaire alejado del cine musical por el cual le conocemos. Aquí es actor de comedia y brilla igualmente. Como secundario nos encontramos a la leyenda del cine británico, Lionel Jeffries a quien vimos en Camelot (1967) como rey Pelionor y en Chitty Chitty Bang Bang(1968) como padre de Dick Van Dyke que paradójicamente era mayor que él cuatro años.
El peso de la película recae en el legendario Jack Lemmon, un todo terreno, representante del estadounidense medio. También en la enigmática Kim Novak, creando un personaje ambiguo misterioso. El público duda de si en verdad es una asesina o un inocente juguete de una trama maléfica.
La acción se sitúa en Londres, la capital de Reino Unido, tratado con cierta simpatía ya que los estadounidenses suelen ser arrogantes y tratan muy mal al resto de los países del mundo. Su arrogancia es infinita.
Lemmon y Novak son toda la película, mejor que Cómo matar a la propia esposa de la que ya hemos hablado en otra parte. Es una película más compacta y más sólida. La parte final parece un guion de Alfred Hitchcock dirigido por Frank Tahslin, especialista en slapstick, con música de Los piratas de Penzance de los británicos Gilbert y Sullivan.
La ambientación tiene elementos de cine gótico, una mansión victoriana algo lúgubre y una mujer misteriosa viviendo en ella. Como contrapunto la ingenuidad del personaje de Jack Lemmon y la socarronería del de Fred Astaire. Todo un clásico de un cine irrepetible.

Richard Quine

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