El mundo está loco, loco, loco, loco (1963)

HOMENAJE AL SLAPSTICK

EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO, LOCO. Título original: It’s a Mad, Mad, Mad, Mad World. Año: 1963. País: Estados Unidos. Dirección: Stanley Kramer. Reparto: Spencer Tracy (Capitán C. G. Culpepper, del Departamento de Policía de Santa Rosita), Milton Berle (J. Russell Finch, empresario), Sid Caesar (Melville Crump, dentista ), Edie Adams (Monica, esposa de Crump), Ethel Merman (Señora Marcus, la desagradable suegra de J. Russell Finch, y madre de Emmeline y Sylvester), Jonathan Winters (Lennie Pike, el enfurecido camionero), Mickey Rooney (Dingy Bell, escritor de comedias), Buddy Hackett (Benjy Benjamin, escritor de comedias), Phil Silvers (Otto Meyer, pianista), Dorothy Provine (Emmeline Marcus-Finch, esposa de J. Russell Finch), Dick Shawn (Sylvester Marcus, socorrista, hijo mimado de la señora Marcus y hermano de Emmeline), Barrie Chase (Esposa de Sylvester Marcus), Terry-Thomas – El flemático Teniente coronel británico J. Algernon Hawthorne), Jim Backus (Tyler Fitzgerald, propietario de aeroplano), William Demarest (Aloysius, Jefe del Departamento de Policía de Santa Rosita), Jimmy Durante («Smiler» Grogan el Narizotas), Peter Falk – Taxista), Eddie Anderson (Taxista), Paul Ford (Coronel Wilberforce), Edward Everett Horton (dueño de la ferretería), Buster Keaton (Jimmy), Jerry Lewis (conductor loco). Guion: William Rose, Tania Rose. Música: Ernest Gold. Fotografía: Ernest Laszlo. United Artists. Duración: 154 minutos.

Monumental superproducción que es un rendido homenaje al viejo slapstick por parte de uno de los realizadores más atípicos del cine de Hollywood. Me refiero a Stanley Kramer (29 de septiembre de 1913-19 de febrero de 2001) autor de películas polémicas como Orgullo y pasión (1957) sobre la Guerra de la Independencia española con Cary Grant y Frank Sinatra; La hora final (1959) con Gregory Peck, Ava Gardner y Fred Astaire sobre el fin del mundo; La herencia del viento (1960) con Spencer Tracy, Fredric March, Gene Kelly y Dick York; ¿Vencedores o vencidos? (1961) sobre el juicio de Núremberg contra los cabecillas nazis que perdieron la Segunda Guerra Mundial, con Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift y William Shatner; Adivina quién viene esta noche (1967) con Spencer Tracy otra vez, con Katherine Herpburn y Sidney Poitier, sobre un matrimonio interracial; El secreto de Santa Vittoria (1969) con Anthony Quinn, Anna Magnani y Virna Lisi; Más allá del amor (1979) con Dick Van Dyke.
La película que nos ocupa está dedicada a los cómicos del cine mudo. Desgraciadamente la colaboración de Buster Keaton desapareció en la sala de montaje, quedando sólo un breve fragmento, y Stan Laurel se negó a participar por su diabetes crónica. Hecha esta salvedad pasamos a comentar la película.

El mundo está loco, loco, loco, loco (1963) es una película colosal, desdemedida sobre la codicia y el amor desmesurado al dinero en el que caen todos los personajes principales. Como protagonista está Spencer Tracy que estuvo mejor en otras películas, incluidas las que hizo con Kramer, pero el Viejo Roble de Hollywood demuestra aún su gran calidad actoral aun en trabajos menores como el que nos ocupa.
La trama está repleta de gags al estilo del primer slapsitck, el de Mack Sennett y Roscoe Arbuckle que era de mucha brocha gorda. Lejos estamos de las sutilezas de Buster Keaton, Charlie Chaplin y Harold Lloyd en su Edad de Oro del cine cómico.
Todo son persecuciones, destrozos y caídas. Eso sí los actores están bien desde Dick Shawn hasta Ethel Merman que desata todo su histrionismo. El elenco se pasa la cinta gritando y abjurando. La comedia de Kramer es histérica y alocada. Nadie está cuerdo. Paralelamente nos cuentan la historia de un policía que por honrado acaba en la miseria.
Todo está contado con todo lujo de detalles. La producción es de gran envergadura. La acción no deja un momento de respiro. Como decía Alfred Hitchcock «el cine es una sala de butacas a rellenar«. Lo malo es que siempre triunfa lo vulgar y lo más ingenioso es maltratado.
La película de Kramer se ha convertido en un título de culto. Una especie de Capilla Sixtina del Gag. De tanto en tanto asoman viejas caras amigas como Edward Everett Horton, Joe Brown, Andy Devine, Zasu Pitts en apariciones brevísimas. Su aparición nos dio una gran alegría. Es algo así como un reencuentro de viejos amigos con el que hemos perdido el contacto hace años y que un día reaparecen para darnos una alegría.

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