JOAN, JOAN Y DOROTHY

UNA ISLA AL SOL. Título original: Island in the Sun. Año: 1957. País: Estados Unidos. Dirección: Robert Rossen. Reparto: Dorothy Dandridge (Margot Seaton), James Mason (Maxwell Fleury), Harry Belafonte (David Boyeur), Joan Fontaine (Mavis Norman), Joan Collins (Jocelyn Fleury), Michael Rennie (Hilary Carson), Patricia Owens (Sylvia Fleury), John Justin (Denis Archer), Stephen Boyd (Euan, Lord Templeton), Diana Wynyard (la Sra. Fleury), Basil Sydney (Julian Fleury), John Williams (el coronel Whittingham), Ronald Squire (Lord Templeton), Hartley Power (Bradshaw). Guion: Alfred Hayes. Novela: Alec Waugh. Música: Malcolm Arnold. Fotografía: Freddie Young. 20th Century Fox, Darryl F. Zanuck Productions. Duración: 123 minutos.

Robert Rossen (16 de marzo de 1908 – 18 de febrero de 1966) fue un director, productor y guionista de cine estadounidense que fue incluido en la lista negra de Hollywood de finales de los años 1950. Sus películas son: Cuerpo y alma (1947), Johnny O’Clock (1947), El político (1949), The Brave Bulls (1951), Mambo (1954), Alejandro el Grande (1956), La isla del sol (1957), Llegaron a Cordura (1959), The Hustler (1961), Lilith (1964).
Yo no comparto ninguna persecución política, creo en la Libertad de Expresión, Robert Rossen ingresó en el Partido Comunista de Estados Unidos y su filmografía se compone de películas bienintencionadas de contenido político y social. Con El político consiguió el Oscar al mejor productor. Algunas de sus obras fueron polémicas como La isla del Sol, o Una isla al Sol, que fue boicoteada por el Ku-Klux-Klan y prohibida en algunos estados. Aunque tenga una cierta simpatía por este director he de reconocer que sus ideas fueron nocivas en los países donde se instauró donde la censura fue feroz y las persecuciones políticas mucho más duras que las del senador McCarthy.
En Una isla al Sol tenemos a una de mis negras favoritas. Dorothy Dandrige, otra de las víctimas del racismo estadounidense. La actriz que inició el rodaje de Cleopatra (1963) y fue despedida, sustituida por Elizabeth Taylor. La Taylor me gusta pero la Dandrige mucho más.

El tema racial ha dado mucho que hablar en Hollywood y el resto del mundo. En Estados Unidos hubo un racismo desorbitado y en España el tema nos era ajeno, criticábamos los prejuicios de aquel país porque en nuestro terreno patrio no había negros. Ahora, con la inmigración, vemos el problema con otros ojos. La isla del Sol provocó en su día encendidas polémicas y Robert Rossen fue perseguido por unos por su audacia y otros le ensalzaron.
Para mí es un buen director pero no un genio. Tiene su gracia y la película interesa. Tiene su profundidad. El problema racial es un problema de clases sociales. Los africanos fueron secuestrados de su país natal, llevados encadenados en barcos y vendidos como animales de carga. Se les despojó de cualquier dignidad. Se emanciparon y ahora son libres pero se les siguió explotando.
El personaje de James Mason es significativo. Pretende ser un político favorable a la población africana pero él es un problema. Nunca solucionarán nuestros problemas aquellos que los han provocado.
Por contra tenemos a Harry Belafonte. Un caudillo para su raza que se enamora de una mujer blanca (Joan Fontaine). Pero la pareja está condenada al fracaso. Si marcha de la isla deja de ser un caudillo para convertirse en un paria.
En cambio la pareja de mujer negra (Dorothy Dandrige) con hombre blanco sí resulta. Los actores están todos muy bien. Joan Fontaine destila elegancia. Joan Collins es sensual. Dorothy Dandrige una diosa. Los actores masculinos también están bien. Harry Belafonte era un célebre cantante de Banana Boat, el rey del calipso, una canción que relata las desaventuras de los afroamericanos. James Mason, Stephen Boyd y Michael Rennie cumplen con corrección.
Aunque las cosas han cambiado, la película es atractiva. Se puede ver con agrado.


