EL ASESINO DE LA CORBATA

FRENESÍ. Título original: Frenzy. Año: 1972. País: Reino Unido. Dirección: Alfred Hitchcock. Reparto: Jon Finch (Richard Ian Blaney), Alec McCowen (Inspector Jefe Oxford), Barry Foster (Robert Rusk), Billie Whitelaw (Hetty Porter), Anna Massey (Barbara Jane ‘Babs’ Milligan), Barbara Leigh-Hunt (Brenda Margaret Blaney), Bernard Cribbins (Felix Forsythe), Vivien Merchant (Señora Oxford), Michael Bates (Sargento Spearman), Jean Marsh (Monica Barling), Clive Swift (Johnny Porter), John Boxer (Sir George), Madge Ryan (Señora Davidson), George Tovey (Señor Salt), Elsie Randolph (Gladys), Jimmy Gardner (Portero del hotel), Gerald Sim (Solicitante en pub), Noel Johnson (Doctor en el pub). Guion: Anthony Shaffer. Novela: Arthur La Bern. Música: Ron Goodwin. Fotografía: Gilbert Taylor. Universal Pictures. Duración: 116 minutos.


En 1972 muchos críticos consideraban acabada la carrera del gran Alfred Hitchcock. Tanto Topaz (1969) como Cortina rasgada (1966) fueron consideradas obras fallidas en parte porque dejaban en mal lugar los regímenes comunistas por los que parte de la crítica sienten gran simpatía. Sin embargo los pueblos que padecieron ese sistema político difieren profundamente de tal aseveración.
Para mí son dos obras menores pero muy atractivas e interesantes. Cuando Hitchcock estrenó Frenesí lanzaron las campanas al vuelo: ¡Hitchcock se ha recuperado! dijeron pero creo que nunca se perdió.
Alfred Joseph Hitchcock (Londres, 13 de agosto de 1899-Los Ángeles, 29 de abril de 1980) fue un director de cine, productor y guionista británico. Sus primeras obras las dirigió en Reino Unido, su país, Hitchcock dirigió 53 largometrajes a lo largo de su carrera como director, listado que inició con The Pleasure Garden (1925) y concluyó con La trama (1976). Veintitrés de esos filmes se produjeron en el Reino Unido.
Tenía una carrera muy sólida en su país de origen cuando Hollywood lo llamó, debutando con Rebeca (1940) a la que siguieron títulos míticos que son una lección de cine magistral.
En horas bajas, regresó a Reino Unido para rodar Frenesí con actores poco conocidos or el gran público pero no por ello inferiores en calidad. Hitchcock ya tenía 73 años cuando la rodó pero su maestría estaba intacta.


Con Frenesí, el gran Alfred Hitchcock reverdece sus viejos laureles y regresa a sus principios con ese thriller con pasícópata sexual e imágenes violentas con algún leve desnudo. Además tiene una fotografía (excelente por cierto) de Gilbert Taylor muy oscura y sórdida. Las escenas de asesinatos son muy brutales al principio pero en las siguientes son sugeridas y no mostradas. La cámara retrocede y baja escaleras dejando que el público se imagine la acción.
Algunas escenas tienen el típico humor negro británico como el camión con sacos de patatas donde el asesino ha escondido a una de sus víctimas.
Por contra tenemos alivio cómico en las escenas en que la mujer del inspector de Scotland Yard muestra una cocina pretenciosa e infumable.
La trama central recurre a una constante de Hitchcock, el falso culpable. A nuestro protagonista se le persigue yse le condenan por unos crímenes que no ha cometido pero el inspector no está del todo convencido y descubre finalmente la trama.
A principios de la película sabemos quién es el asesino pero el suspenso radica en su temor a ser descubierto y la desesperanza del falso culpable en quién recaen todas las sospechas con datos incriminatorios.
Con Frenesí Alfred Hichcock recuperó su perdido prstigioso pero fue la penúltima de su filmografía. La edad no perdonaba y con La trama cerró su brillante carrera.



A la izquierda la actriz Anna Massey (1937-2011), hija del célebre actor Raymond Massey, y a la derecha el genial Alfred Hitchcock rodando Frenesí.
