Aníbal (1959)

EPOPEYA GRISÁCEA

ANIBAL. Título original: Annibale. Año: 1959. País: Italia. Dirección: Carlo Ludovico Bragaglia, Edgar G. Ulmer. Reparto: Victor Mature (Aníbal), Gabriele Ferzetti (Quinto Fabio Máximo), Rita Gam (Silvia), Milly Vitale (Danila), Rik Battaglia (Asdrúbal), Franco Silva (Maharbal), Terence Hill (Quintilio), Bud Spencer (Rutario), Mirko Ellis (Mago), Andrea Aureli (Cayo Terencio Varrón), Andrea Fantasia (el cónsul Lucio Emilio Paulo), Renzo Cesana), Mario Pisu), Enzo Fiermonte). Guion: Mortimer Braus, Sandro Continenza, Ottavio Poggi, Edgar G. Ulmer. Música: Carlo Rustichelli. Fotografía: Raffaele Masciocchi. Liber Film. Duración: 100 minutos.

 

Anibal Barca (247-183 a. C.) fue considerado en su día un genio militar. Tanto por los cartagineses como por los romanos, sus acérrimos enemigos. Cartago estaba situada en la actual Túnez y Roma la destruyo porque era su imperio rival del que no dejaron piedra sobre piedra. Anibal fue vencido por Publio Cornelio Escipión El Africano en la batalla de Zama (202 a. de C.), tres años antes la población de Sagunto se suicidó en masa antes de caer en sus garras. Pero la fama de Anibal se debe a que atacó a Roma por el Norte cruzando los Pirineos y los Alpes con un ejército con elefantes que morían por el frío.
Anibal fue un perdedor sin duda pero su fama llega a nuestros días. Sin embargo las películas escasas que le dedicaron tienen poca calidad.

En 1959 se estrenó esta producción pobre de recursos a cargo de dos directores mediocres. Tiene una cierta simpatía pero no logra convencer a nadie. La banda sonora es de archivos y suena como La conquista del Oeste de 1962. Misterio. Tal vez la banda original desapareció y fue sustituida por esta tan pobre.
En el reparto nos encontramos a Terence Hill y Bud Spencer, entonces actores desconocidos, en sus primeros trabajos. Victor Mature era una figura importante dentro del género pero estaba en horas bajas. En 1966 Mature se autoparodió en Tras la pista del zorro con Peter Sellers y Britt Ekland. Fue lo mejor que hizo en sus últimos años. Nunca fue considerado un buen actor pero cumplió con sus funciones de héroe musculoso. En Sansón y Dalila (1949) tenía a Cecil B. DeMille que le hizo aparecer un buen intérprete.
La película que comentamos es la versión seria de La amada de Júpiter, con final trágico y terrible. El tiempo la ha convertido es una obra obsoleta con muy poco ingenio.

Busto de Anibal Barca

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