Cine e Historia 8: Hernán Cortés

HÉROE O VILLANO

Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano, marqués del Valle de Oaxaca (Medellín, Corona de Castilla, 1485 – Castilleja de la Cuesta, Corona de Castilla, 2 de diciembre de 1547) fue un conquistador español, que a principios del siglo XVI, lideró la expedición que inició la conquista de México y el final del imperio mexica, poniendo bajo dominio de la Corona de Castilla el cual se denominó Nueva España.
A su llegada a México conoció a la Malinche o Malintzin, una mujer indígena que nació entre 1496 y 1501​ en Oluta, Veracruz (cerca de Coatzacoalcos). Después de la muerte de su padre, su madre se volvió a casar y tuvo un hijo, lo cual colocaba a Malinalli como una hijastra incómoda del nuevo marido. Debido a ello, acabó siendo vendida a un grupo de traficantes de esclavos proveniente de Xicalango. Tras una guerra entre los mayas de Potonchán y los mexicas de la zona de Xicalango, Malinalli fue cedida como tributo a Tabscoob, cacique maya de Tabasco. Todo esto sucedió cuando Malinalli era muy joven, por lo que pronto llegó a hablar con fluidez la lengua maya-yucateca de sus nuevos amos, además de su idioma materno, el náhuatl.
Malinalli fue regalada a Hernán Cortés después de la derrota de los tabasqueños en la Batalla de Centla el 14 de marzo de 1519 junto con otras 19 mujeres, junto con algunas piezas de oro y un juego de mantas.
Fue bautizada y se convirtió en Doña Marina, con el tiempo se convirtió en la amante de Cortés y en su mano derecha, su intérprete y su consejera. Para muchos mexicanos es considerada una traidora, otros la consideran una víctima y recientemente se la considera la Madre de una Nación, México.
¿Puede considerarse traidora una esclava que fue traicionada por su gente previamente? Es como llamar traidor a Espartaco por rebelarse contra Roma. No es tarea mía aclarar dichas cuestiones, mi interés son las adaptaciones cinematográficas sobre ese tema que son escasas y que piden a gritos esa superproducción que les haga justicia de una vez por todas.

En el cine mudo se estrenó el cortometraje The Fall of Montezuma (1912) de Harry McRae Webster  con Francis X. Bushman (el Messala de Ben-Hur mudo) del que no tenemos datos. Producida por Essanay Film Manufacturing Company (productora de varios cortos de Charlie Chaplin) y rodada en Indiana. Tuvimos  que esperara 1947 para el estreno de Capitán de Castilla de Henry King con Tyrone Power y la debutante Jean Peters. Siglo XVI. Pedro de Vargas se ve obligado a huir de España tras ofender a Diego de Silva, un noble caballero y miembro de la Inquisición que le había robado todas sus tierras. En compañía de un amigo, consigue enrolarse en la expedición de Hernán Cortés con el objetivo de comenzar la conquista de México.
Rodada en Michoacán, México, fue la primera aportación cinematográfica destacable de Hernán Cortés (César Romero)  y la Malinche (Stella Inda). Los estudios españoles ignoraron prácticamente la conquista de América en sus producciones y, cómo no, el título presente no se estrenó en salas siendo conocido años después por sus pases televisivos y por sus ediciones en DVD. César Romero (Nueva York; 15 de febrero de 1907 – Santa Mónica, California; 1 de enero de 1994) era un actor muy despreciado por la crítica hasta el estreno de esta película de capa,espada y adarga que le revalorizó y le catapultó a personajes mucho más interesantes.
Stella Inda (Michoacán, México; 28 de junio de 1913 – Ciudad de México; 7 de diciembre de 1995) fue una actriz, escritora, bailarina, directora de teatro y maestra de actuación, que trabajó durante la Época de oro del cine mexicano. Ganadora de dos Premios Ariel, es reconocida internacionalmente por la celebre película Mexicana Los Olvidados (1950) de Luis Buñuel.
Nos encontramos con la clásica cinta de aventuras dirigida por un honesto artesano que no defrauda ni un sólo instante. Tyrone Power era entonces el actor de moda, y la factura de la película es impecable.
Cortés tiene escasa filmografía y a veces muy negativa. La otra conquista es una película mexicana, dirigida por Salvador Carrasco y estrenada en 1998. Iñaki Aierra interpreta a Hernán Cortés.
Este título narra la conquista española en México (1521) desde la perspectiva azteca, y muestra la lucha de Topiltzin, un hijo del emperador Moctezuma, por preservar la identidad religiosa y cultural de su pueblo ante la llegada de los españoles.
El tema es siempre controvertido quizá por exceso de generalización. El debate continúa en la actualidad tanto en un sentido como en otro.
La ruta hacia El Dorado (2000) de Bibo Bergeron, Don Paul y Jeffrey Katzenberg es un largometraje de animación con los tópicos de siempre. No tuvo éxito en taquilla.
José Sancho viajó a México para rodar Hijos del viento (Entre la luz y las tinieblas) de José Miguel Juárez. En el marco de la conquista de México por los españoles, Rodrigo, un náufrago español se enamora de Tizcuitl, la joven y bella azteca hija de Nezuhual, rey de Tlacopan, poderoso súbdito del emperador Moctezuma.
Aunque la cinta no tuvo mucho éxito presenta bastantes puntos de interés.No caer en los tópicos de siempre ni en el punto de vista políticamente correcto.
Los náufragos españoles que llegaron a México antes que Cortés y allanaron su camino aprendiendo el idioma nativo por lo que pudieron entenderse.
José Sancho es un Cortés sólido, aunque echamos de menos un presupuesto más holgado, pero al menos se deja ver y no resulta irritante.
Es un tema que da para mucho debate y sobre el que hay mucho que decir.

Debemos esperar al estreno de la serie Carlos, Rey Emperador (2016) para el nuevo encuentro de Hernán Cortés (José Luis García Pérez, tal vez la mejor versión del personaje) y la Malinche (Iazua Larios). Ambos personajes hubieran merecido una serie aparte o incluso algún que otro largometraje que siempre anuncian pero que nunca llegan a arrancar.
Son personajes tabú por diversas razones. El pensamiento políticamente correcto, el buenismo español que provoca mala conciencia en la Península por los daños causados por los conquistadores y el orgullo herido de los hispanoamericanos olvidando que estos en realidad descienden de los invasores y en cambio,los peninsulares actuales no tenemos lazos con  los mismos y no nos sentimos representados por una corona imperialista que sólo buscaba su enriquecimiento.
Con todo,la conquista tiene sus detractores pero también sus defensores que los reivindican y que ven en la Leyenda Negra una cortina de humo para enmascarar los errores actuales de una política infame que ha llevado sus países a la ruina.
A la serie le faltaba presupuesto para conseguir un producto más sólido, pero su esfuerzo no es en vano. Por la parte que nos toca los dos actores bordan sus personajes tanto José Luis García Pérez como Iazua Larios (entrevista en la espectacular Apocalypto de Mel Gibson). Cortés no era ni un santo ni un demonio.Un ser ambicioso, mujeriego, pero audaz y aventurero que lo arriesgó todo, se dejó la piel en su empresa.
¿Fue justo o injusto? ¿fue un héroe o un villano? tal vez ambas cosas a la vez. Las generaciones actuales son antiimperialistas y no comprenden estás epopeyas de antaño pero la realidad es muy complicada de analizar y no vale caer en fáciles maniqueísmos.
La puesta en escena de la serie es muy sobria, algo teatral por falta de presupuesto. Se intenta ser fiel a los hechos con la mayor exactitud posible cumpliendo todos con su cometido.

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