TRAICIÓN A L. FRANK BAUM

WICKED: PARTE II. Título original: Wicked: For Good. Año: 2025. País: Estados Unidos. Director: Jon M. Chu. Reparto: Cynthia Erivo (Elphaba Thropp), Ariana Grande (Glinda Upland), Scarlett Spears (la joven Glinda), Jonathan Bailey (Fiyero Tiggelaar, el Espantapájaros), Jeff Goldblum (El mago de Oz), Marissa Bode (Nessarose Thropp/la Bruja Mala del Este), Ethan Slater (Boq Woodsman/el Hombre de Hojalata), Michelle Yeoh (Madame Morrible), Bowen Yang (Pfannee), Bronwyn James (ShenShen). Guion: Winnie Holzman, Dana Fox. Musical: Winnie Holzman. Novela: Gregory Maguire. Libro: Winnie Holzman. Personajes: L. Frank Baum. Música: Stephen Schwartz, John Powell. Fotografía: Alice Brooks. Marc Platt Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures. Duración: 138 minutos.

La película que nos ocupa, Wicked Parte II, se rodó al mismo tiempo que Wicked, ya comentada aquí. Están basadas en una novela de Winnie Holzman. y ésta a su vez en los cuentos de L. Frank Baum que son muy superiores a la actual entrega. Desde que aparecieron estos cuentos, que obtuvieron un éxito apabullante, saltaron a la gran pantalla con las Radio-Plays iniciando su singladura con The Fairylogue and Radio-Plays (1908) (traducción: El Diario de las Hadas y las Obras Radiofónicas). Película perdida que contaba con la colaboración del propio L. Frank Baum como actor interpretando al famoso mago. Las Radio-Plays eran una meza de cine y de teatro con actores que se metían en la pantalla y salían de ella.
En 1928 se estrenó Tomasín en el reino de Oz (1925) con Larry Semon (Jaimito) como director y actor principal, el espantapájaros, su esposa Dorothy Dwan como Dorothy y Oliver Hardy antes de asociarse con Stan Laurel como el Hombre de Hojalata. Esta versión decepciona porque Semon no supo adaptarse al largometraje. Lo suyo son las comedias cortas.
Tuvimos que esperar catorce años para el triunfo de El Mago de Oz (1939) de la Metro. Ninguna versión ni adaptación de Oz ha podido compararse con este fulgurante éxito ni de lejos. Oz, un mundo fantástico (1985) de la Disney es muy inferior. Oz, un mundo de fantasía (2013) de Sam Raimi es mucho mejor pero no llega a la altura del clásico.
Destaquemos El Mago (1978) de Sidney Lumet, muy flojita a pesar de Diana Ross como una Dorothy negra, Michael Jackson como el espantapájaros y Lena Horn como Glinda, la hada buena. Mención especial para Zardoz (1974) de John Boorman con Sean Connery y Charlotte Rampling, cinta algo extraña pero muy aceptable.
Las dos Wicked están asimismo lejos del clásico de la Metro. Una versión woke, pero con muchos fallos de dirección y contenido.

Si la primer parte era una maravilla visual la segunda es tediosa. Los protagonistas de la versión clásica aparecen muy poco, se nos cita de pasada. El Espantapájaros ni se ve. Por sola película decepciona a los amantes del mundo de Oz. El famoso Mago es el villano. Una especie de bufón ridículo con muy poca gracia. Glinda está todo el metraje haciendo aspavientos absurdos y Elphaba parece la hija del Ché Guevara.
La trama es muy morosa, muchas escenas de relleno y de diálogos vacíos mientras que se nos escamotean las andanzas de Dorothy y sus amigos. El Hombre de Hojalata aparece como un ser lleno de ira y venganza rompiendo con la gracia y la dulzura del texto original.
Wicked: Parte II está hecha con odio hacia la fantasía de L. Frank Baum y su visionado resulta muy desagradable. Es una película muy woke y lo woke lo destruye todo. Han tenido medios para hacer una buena película pero la han arruinado. Lástima.
The Fairylogue and Radio-Plays (1908) (traducción: El Diario de las Hadas y las Obras Radiofónicas). En el centro de blanco el propio L. Frank Baum.
Tomasín en el Reino de Oz con Larry Semon, Dorothy Dwan y Oliver Hardy.
Oz, un mundo de fantasía (2013) de Sam Raimi con James Franco.

