¡ESTO ES HOLLYWOOD!

LA ALEGRE DIVORCIADA. Título original: The Gay Divorcee. Año: 1934. País: Estados Unidos. Dirección: Mark Sandrich. Reparto: Fred Astaire (Guy Holden), Ginger Rogers (Mimi), Alice Brady (Hortense), Edward Everett Horton (Egbert), Erik Rhodes (Tonetti), Eric Blore (El Mesero), William Austin (Cyril Glossop), Betty Grable (la Cantante), Charles Coleman (El Valet). Guion: George Marion Jr., Dorothy Yost, Edward Kaufman. Libro: Dwight Taylor. Musical: Kenneth S. Webb, Samuel Hoffenstein. Diálogos: Robert Benchley, H.W. Hanemann, Stanley Rauh. Obra: J. Hartley Manners. Música: Max Steiner. Canción: Con Conrad, Herb MagidsonFotografía: David Abel (B&W). RKO Radio Pictures. Duración: 107 minutos.


Hubo una vez un lugar mágico llamado Hollywood donde fue considerada una fábrica de sueños. Su cine fue considerado el mejor del mundo. Eso no significa que en Europa, Asia, África, Oceanía y resto de América no se hiciera buen cine. Todo lo contrario. Buen cine se ha hecho en todo el planeta Tierra ahora y siempre. Pero la Era Dorada de Hollywood fue única.
Muchos críticos abominaban de estas películas míticas, decían que nos adormecían pero yo creo lo contrario. Avivan nuestra imaginación.
El Hollywood actual es un desastre. No es nostalgia, ni pensamos que cualquier tiempo pasado fue mejor. Es realismo. Cuando se sucumbe a falsos idealismos se pierde la identidad, se pierde la magia.
Los políticos y sus palmeros sólo nos han traído desgracias. Se han llenado las cuentas corrientes a costa de nuestra buena fe. No nos han dado nada bueno. Viva el Cine y la Fábrica de Sueños.

La alegre divorciada (1934) fue dirigida por Mark Rex Goldstein (Nueva York, 26 de octubre de 1900 – Hollywood, 4 de marzo de 1945), conocido como Mark Sandrich, un cineasta poco recordado en la actualidad pero fue creador de maravillas como las películas del tandem Fred Astaire y Ginger Rogers.Esta serie de cintas eran en realidad muy parecidas las unas a las otras pero todas tenían un estilo propio.
Fred trata de conquistar a Ginger y vencer todas sus dificultades. En medio tenemos al gran Edward Everett Horton (18 de marzo de 1886 – 29 de septiembre de 1970) a quien conocimos en películas de Ernst Lubitsch como La viuda alegre (1934).
Horton fue un secundario famoso, robaescenas, un actor de reparto que eclipsaba a los protagonistas. De hecho a muchos cinéfilos lo que más les gusta de la serie de películas de Astaire-Rogers es precisamente su presencia.
Aquí tiene un número musical con Betty Grable (San Luis, Misuri; 18 de diciembre de 1916 – Santa Mónica, California; 2 de julio de 1973) futura estrella de 20th Century Fox.
Aquí la pareja Fred Astaire y Ginger Rogers alcanzaron el estrellato siendo protagonistas por primera vez. Su gran número musical es El Continental, una canción compuesta por Con Conrad en 1934, con letra de Herb Magidson, que recuerda La Carioca de su anterior cinta. Parte de la misma es cantada y bailada por el dúo protagonista y otra por Erik Rhodes, el pintoresco gigoló contratado para fingir una aventura sexual de Ginger y así conseguir el divorcio.
El argumento es una comedia de enredos y malentendidos que terminan por aclararse al final para obtener el final feliz. Fred Astaire y Ginger Rogers triunfan como actores pero como cantantes y sobretodo bailarines son toda una leyenda. Sus carreras despegaron como cohetes y los lanzaron al estrellato más absoluto.
Mark Sandrich


