Lunes de Pascua de 1961

LA «MONA» EN PEÑISCOLA

Hoy es 3 de abril de 2026, Viernes Santo. En el 2 de abril de 1961 cayó en Lunes de Pascua, el día en que los ciudadanos de Cataluña vamos a comer la tradicional «Mona de Pascua» en una excursión familiar. En 1961 fuimos a Peñíscola porque estaba cerca de Reus y en sus playas se rodaba El Cid (1961) de Anthony Mann con Charlton Heston de protagonista.
Mi padre me hizo una foto montado en un ariete que apenas se ve en la película. De todos modos fue una experiencia inolvidable.
Me gusta mucho Charlton Heston como actor. Sophia Loren no tanto. Era una diva insoportable. Prefería y prefiero a Geneviève Page (nacida Geneviève Bonjean; París, 13 de diciembre de 1927-París, 14 de febrero de 2025) a quien vimos en Miguel Strogoff (1956), Belle de jour (1967) de Luis Buñuel con Catherine Deneuve y La vida privada de Sherlock Holmes (1970) de Billy Wilder. En El Cid tiene el papel de Doña Urraca, la Señora de Zamora.
Las hijas históricas del Cid Campeador fueron Cristina y María Rodríguez, fruto de su matrimonio con Jimena Díaz. A diferencia de los nombres poéticos Elvira y Sol utilizados en El Cantar de Mio Cid, y en la película de Mann, estas mujeres reales entroncaron con la alta nobleza y realeza europea. María se casó con Ramón Berenguer III, conde de Barcelona, y Cristina con el infante Ramiro Sánchez de Navarra. El Cid también tuvo un hijo varón, Diego.
En El Cid sus hijas pasan los años y no crecen, Es debido al contrato con Sophia Loren que no quería aparecer vieja y no dejó crecer a las niñas.
Algunos historiadores catalanes detestaban al Cid porque tuvo escaramuzas con el Conde de Barcelona Ramón Berenguer II. Entonces Cataluña no existía. Pero Rodrigo acabó en convertirse en suegro de Ramón Berenguer III. Cosas de política.
Ramón Berenguer III era hijo del conde Ramón Berenguer II, asesinado por su hermano, el conde Berenguer Ramón II en 1082. En aquella época el Condado de Barcelona pertenecía al Imperio Franco, actual Francia, y no fue hasta el tratado de Corbeil (1258) que pasó a la Corona de Aragón.

Otra polémica de la película se centra en el momento en el que El Cid, desterrado de Castilla, grita a sus tropas «¡Por España!«, sustituido en la televisión pública catalana TV3 por «per Castella«. Es sabido la fobia del nacionalismo catalán por todo lo que huele a España y en el resto de la Península existe mucha catalanofobia. Un odio mutuo muy desagradable en el que no quiero entrar. Eso llevó a los cantantesparódicos de la Trinca a cantar una canción donde decían que España fue inventada por los Reyes Católicos en una noche de borrachera.
Su anticastellanismo les hizo célebres pero no tardaron de pasarse a la lengua de Cervantes cuando les convino: «la pela es sagrada«. Y a vivir del cuento una vez más.
Hoy El Cid es todo un clásico del cine medieval. Nadie lo discute. Sus críticos han desaparecido en la nada y sus polémicas se han vuelto obsoletas.

GENEVIÈVE PAGE

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