EL CANTO DEL CISNE DE DONEN

LÍO EN RÍO. Título original: Blame It on Rio. Año: 1984. País: Estados Unidos. Dirección: Stanley Donen. Reparto: Michael Caine (Matthew Hollis), Joseph Bologna (Victor Lyons), Valerie Harper (Karen Hollis), Michelle Johnson (Jennifer Lyons), Demi Moore (Nicole Hollis), José Lewgoy (Eduardo Marques), Lupe Gigliotti (Señora Botega), Michael Menaugh (Peter), Tessy Callado (Helaine), Ana Lucía Lima (Mujer Macumba), Maria Helena Velasco (Mujer Macumba), Zeni Pereira (Madre de la novia), Eduardo Conde (Cantante en el Dance Club), Jane Duboc (Cantante del café). Guion: Charlie Peters, Larry Gelbart. Música: Kenneth Wannberg. Fotografía: Reynaldo Villalobos. Sherwood Productions. Distribuidora: 20th Century Fox. Duración: 100 minutos.

En 1977 se estrenó Un momento d´egarrement (se podría traducir como un momento de locura), una comedia francesa de Claude Berri que obtuvo un impresionante éxito comercial. Trataba de dos amigos que viajan de vacaciones a la costa con sus respectivas hijas. Una de ellas se enamora del padre de la otra y se le echa encima provocando el mosqueo de su propio padre.
Una película de amor y sexo entre un adulto y una menor ya había sido llevado al cine por Stanley Kubrick en 1962 en Lolita con Sue Lyon que estaba basada en la novela homónima de Vladimir Nabokov cosechando un fuerte escándalo.
La película de Berri tuvo dos remakes, uno francés, con el mismo título en 2015 dirigida por Jean-François Richet, y otro estadounidense dirigido por Stanley Donen. Me refiero a Lío en Río (1984) del que hablamos en el presente escrito.
Fue el último largometraje de ese gran cineasta, autor de Un día en Nueva York (1949), Cantando bajo la lluvia (1952), mi película favorita de la Historia del Cine, y Siete novias para siete hermanos (1954), de la que ya hemos comentado. Fue un cineasta con mucha potencia creativa y se supone que dirigió esta película para sobrevivir.
Lío en Río (1984) no tiene la mordacidad de Un momento d´egarrement (1977), ya se sabe que los cineastas europeos somos menos desinhibidos que sus colegas de Hollywood, y que no nos asustamos con tanta facilidad. Pero en los Estados Unidos dicha película fue un sonado escándalo y la actriz, que era menor cuando rodó esta cinta, Michelle Johnson, necesitó permiso de un juez para rodar escenas íntimas y fue nominada injustamente a los premios Razzie que suelen otorgar a lo peor del cine en aquel año.
Para mí no hay para tanto y la polémica es muy exagerada. Ahora se ve la película con mayor simpatía pese no estar a la altura de las mejores obras de Stanley Donen. Es un film menor pero con gracia.

Desde luego Lío en Río no tiene la fuerza visual de Siete novias para siete hermanos, en los años de gloria de la apagada Metro Goldwyn Mayer, Pretende ser una película moderna, fotografía muy oscura, desnudos, un decorado real, Río de Janeiro presentado como un lugar paradisíaco. Pero Stanley Donen conserva su elegancia estilística. En ningún momento resulta desagradable.
Michael Caine está contenido, no se deja llevar por aspavientos ni muecas exageradas. Es un sobrio actor inglés con fina ironía. Siempre interpretaba papeles dramáticos por lo que su paso por la comedia fue insólito y bienvenido. Michelle Johnson está bien, se la ve entusiasmada con ganas de descubrir un mundo nuevo.
En cambio Joseph Bologna está estridente, representa un padre inmaduro repleto de obsesiones con ansias de controlar a su hija sin disimulo. A veces sobreactúa y resulta ridículo.
Las localizaciones en Río de Janeiro son excelentes, esta ciudad es un bello telón de fondo para esta producción oportuna.



Los protagonistas de Un momento d´egarrement (1977). Arriba su póster y el de su remake estrenada en España como Una semana en Córcega.
