EL NEGOCIO DEL CRIMEN

SIN CONCIENCIA. Título original: The Enforcer (Murder, Inc.). Año: 1951. País: Estados Unidos. Dirección: Bretaigne Windust, Raoul Walsh. Reparto: Humphrey Bogart (Martin Ferguson), Zero Mostel (Big Babe Lazick), Ted de Corsia (Joseph Rico), Everett Sloane (Albert Mendoza), Roy Roberts (Capt. Frank Nelson), Michael Tolan (Duke Malloy), King Donovan (Sgt. Whitlow), Bob Steele (Herman), Adelaide Klein (Olga Kirshen), Don Beddoe (Thomas O’Hara), Tito Vuolo (Tony Vetto), John Kellogg (Vince), Jack Lambert (Philadelphia Tom Zaca). Guion: Martin Rackin. Música: David Buttolph. Fotografía: Robert Burks (B&W). United States Pictures. Warner Bros. Duración: 87 minutos.

Nos encontramos ante una película de cine negro muy poco conocida pero no carente de interés protagonizada por el gran Humphrey Bogart (Nueva York, 25 de diciembre de 1899-Los Ángeles, 14 de enero de 1957), una de las más sólidas leyendas del cine mundial. El protagonista de El halcón maltés (1941), Casablanca (1942), Pasaje para Marsella (1944), Tener y no tener (1944), La senda tenebrosa (1947), El tesoro de Sierra Madre (1948), Cabo Largo (1948), La reina de África (1951), El cuarto poder (1952), El motín del Caine (1954), Sabrina (1954), La condesa descalza (1954), La mano izquierda de Dios (1955), Horas desesperadas (1955), Más dura será la caída (1956)… Curiosamente es la primera vez que aparece en este blog cinéfilo, aunque sí salió en la web Diario de Cine. Error imperdonable.
Como secundario tenemos a Zero Mostel (28 de febrero de 1915 – 8 de septiembre de 1977) a quien conocemos por Golfus de Roma (1966), Los productores (1968) y El testaferro (1976), En esta última se relata la persecución de ciertos cineastas por parte del senador Joseph Raymond McCarthy que combatió el comunismo apartando a los profesionales de dicha ideología.
La película la firma el poco conocido Bretaigne Windust, director de telefilmes, pero en realidad el verdadero director fue Raoul Walsh (Albert Edward Walsh, Nueva York, 11 de marzo de 1887-Simi Valley, de California, 31 de diciembre de 1980), uno de los grandes de Hollywood. Empezó en el cine mudo, fue ayudante de dirección de David Wark Griffith en El nacimiento de una nación (1915), interpretando además a John Wilkes Booth, el asesino de Abraham Lincoln. Tras debutar con un corto y un documental sobre Pancho Villa rodó El ladrón de Bagdad (1924) con Douglas Fairbanks. En Diario de Cine tenemos un escrito a él dedicado, buscadlo aquí.

Sin conciencia pese a ser una película poco conocida es una obra maestra del cine negro con una gran actuación de Humphrey Bogart. Su argumento gira alrededor de una organización de asesinos a sueldo. Si se comete un asesinato, la policía enseguida sospecha de la gente de su entorno como familiares, amigos, trabajadores. Gente a quienes les interesa la desaparición del sujeto asesinado. Por eso el teniente Colombo (Peter Falk) siempre triunfa en su serie de televisión. El personaje más cercano suele ser el criminal, quien se beneficia de su muerte.
Pero si el asesino es un extraño al que nadie conoce es mucho más difícil probar la autoría del crimen aunque en caso de descubrirse quien ha pagado es también inculpado por el crimen.
La película de Raoul Walsh gira alrededor de una investigación de un fiscal del distrito. Se produce un crimen y por los indicios van descubriendo los culpables y los cómplices. Para llevar al jefe de una organización criminal a la silla eléctrica necesitan pruebas, testigos, pero éstos desaparecen asesinados también. Es muy difícil aclarar tan macabro asunto.
Naturalmente el fiscal se saldrá con la suya.El Código Hays no permitiría que un criminal se salga con la suya.
Esta cinta conserva su suspenso hasta el último fotograma. Algunos giros de guion son oportunos. Crímenes forzados, traiciones, maldad absoluta. La organización paga abogados, policías corruptos, a las esposas en caso de que un criminal sea detenido o muerto. Funciona como una mafia.
El argumento está basado en hechos reales, no inventados por el guionista ni el autor de la novela que lo inspiró. Es pura realidad. Cine negro en estado puro.

