Agustina de Aragón (1950)

LA ÉPICA ESPAÑOLA

AGUSTINA DE ARAGÓN. Título original: Agustina de Aragón. Año: 1950. País: España. Dirección: Juan de Orduña. Reparto: Aurora Bautista (Agustina), Fernando Rey (General Palafox), Virgilio Teixeira (Juan el Bravo), Eduardo Fajardo (Luis Montana), Manuel Luna (Tío Francisco), Jesús Tordesillas (Coronel Torres), Guillermo Marín (Napoléon Bonaparte), Juan Espantaleón (Tío Jorge), Fernando Fernández de Córdoba (Jefe del servicio secreto francés), Raúl Cancio (Colás), Fernando Sancho (Escudella), Fernando Nogueras (Hombre desconocido), José Bódalo (Oficial francés), José Jaspe (Sargento), Manuel Arbó (Padre Jacinto), Antonia Plana (Madre de Juan), María Asquerino (Carmen), María Cañete (Tía Pilar), Rosario García Ortega (Condesa de Bureta), Pilar Muñoz (Mujer del niño en brazos), Francisco Bernal (Tío Retaco), Valeriano Andrés (Oficial francés), Francisco Pierrá (Padre Boggiero), Arturo Marín (Mariscal Lefèvre), Juan Vázquez (General Guillelmi), Miguel Pastor (General Lacoste), Alfonso de Córdoba (Ayudante de Palafox), Faustino Bretaño (Vinatero), Nicolás D. Perchicot (Ciego), Eugenio Domingo (Lazarillo), Guion: Juan de Orduña, Vicente Escrivá. Historia: Ángel Fernández Marrero, Clemente Pamplona. Música: Juan Quintero. Fotografía: Ted Pahle, Mariano Ruiz Capillas (B&W). CIFESA. Duración: 126 minutos.

Todos los países del mundo han tenido su épica, sus grandes momentos de gloria, los Estados Unidos nos han aburrido con su propaganda. Me parece bien que estén orgullosos de su país pero a veces caen en el más espantoso de los ridículos. Los españoles en cambio parece que nos avergonzamos de nuestro pasado y es hora de avivar nuestra memoria histórica. Entre los años 1908 y 1913 nuestro país se convirtió en el Vietnam español, el emperador Napoleón Bonaparte, invencible en casi todo el mundo, encontró su talón de Aquiles en España. La gente se echó espontáneamente a la calle para combatir al ejercito invasor.
Uno de los episodios más famosos fue el sitio de Zaragoza pero hubo otros, como el de Tarragona. Se produjo entre el 5 de mayo y el 29 de junio de 1811, y fue una atroz matanza en la que se exterminó toda la ciudad. Sin embargo políticos y gentes nacionalistas de la Cataluña actual simpatizan con quién exterminó a nuestro pueblo porqué tenían ideas progresistas.
En Zaragoza brilló Agustina de Aragón, Agustina Raimunda María Saragossa Domènech, (Reus o Barcelona, 4 de marzo de 1786 – Ceuta, 29 de mayo de 1857). Una mujer catalana que disparó la batería contra las tropas francesas haciéndolas huir. De aquí viene el dicho «mas vale maña que fuerza«.  En Reus nadie honra su memoria pese a que las tropas francesas, recibidas con bandas de música, arruinó la ciudad. En fían, qué les vamos a contar.

Una cosa es la historia y otra la película que a nuestra brava heroína le dedicaron los estudios de CIFESA, la antorcha de los éxitos, que quiso igualarse a las productoras de Hollywood. Pero como me dijo un día el director Rafael Gil «no hay cine español, todo lo tienen los norteamericanos a quienes no les interesa que hagamos cine porque les haríamos la competencia«. En España se intentó hacer buen cine y hay muchas buenas películas, pero también muchas mediocridades y muchos bodrios por culpa del orgullo de ciertos cineastas que se creen unos genios y son torpes sin talento.
Agustina de Aragón tiene sus virtudes y sus defectos achacables a su director Juan de Orduña.
La película tiene un buen reparto. Fernando Sancho hace de Escudella, un guerrillero catalán que lleva barretina y habla en la lengua que, según dicen, entonces estaba prohibida. Virgilio Texeira es un guerrillero maño, un galán de fama en su época. El genial Manuel Luna, otra figura brillante del cine español desafortunadamente olvidada. José Bódalo como villano, un actor de gran solera. El imprescindible Fernando Rey como Palafox, el defensor de Zaragoza. Un actor de raza. Juan Espantaleón, Jesús Tordesillas, Guillermo Marín, todos perfectos. No nos olvidemos del gran Eduardo Fajardo en un papel brillante.
Aurora Batista era toda una diva. Cuando está contenida es excelente actriz pero cuando se desafora es inaguantable. Aquí está el error de esta película, culpa del director. Los actores a veces se pasan la película gritando como locos, hablan de forma desaforada e histérica. Por eso esta película se ve anticuada.
Lástima que las circunstancias históricas provoquen rencor hacia ese cine histórico al que se asocia con el Régimen que les vio nacer. Recuerdo una parodia rencorosa de la Trinca hacia esta película que me pareció injusta y sin gracia. Ideologías modernas las rechazan y las desprecian, No tienen razón.
Más contenida Agustina de Aragón sería una buena película pero al menos no es desagradable.

Monumento a los fallecidos en el Sitio de Tarragona, al que ciertos descerebrados desprecian.

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