EL GRAN ORSON WELLES

CIUDADANO KANE. Título original: Citizen Kane. Año: 1941. País: Estados Unidos. Dirección: Orson Welles. Reparto: Orson Welles (Charles Foster Kane), Joseph Cotten (Jedediah Leland), Dorothy Comingore (Susan Alexander Kane), Agnes Moorehead (Mary Kane), Ruth Warrick (Emily Monroe Norton Kane), Ray Collins (James W. Gettys), Erskine Sanford (Herbert Carter), Everett Sloane (Mr. Bernstein), William Alland (Jerry Thompson), Paul Stewart (Raymond), George Coulouris (Walter Parks Thatcher), Fortunio Bonanova (el profesor Matiste). Guion: Herman J. Mankiewicz, Orson Welles. Música: Bernard Herrmann. Fotografía: Gregg Toland (B&W). RKO Radio Pictures, Mercury Theatre Productions. Duración: 119 minutos.

Muchos críticos consideran que Ciudadano Kane es la mejor película de la Historia del Cine en competencia por tal título con El Acorazado Potemkin (1925) de Serguéi Mijáilovich Eisenstein y El Padrino (1972) de Francis Ford Coppola. Tres películas muy amadas por el autor de este blog, Diario de Cine, como a sus autores pero en realidad hay otros cineastas que me gustan mucho más como John Ford, Alfred Hitchcock, Buster Keaton, Charles Chaplin, Billy Wilder, Ernst Lubitsch y un largo etcétera. Los gustos siempre son personales, claro.
George Orson Welles, conocido como Orson Welles (Kenosha, Wisconsin, 6 de mayo de 1915-Los Ángeles, 10 de octubre de 1985), está considerado como uno de los grandes genios del cine. Si bien ha rodado películas a las que yo tengo mucha estima como Sed de mal (1958), La dama de Shanghai (1947) y Campanadas a medianoche (1965), fue actor en El tercer hombre (1948) pero otras me han parecido terribles como El extraño (1946) y otras que son mejor olvidar.
Fue un cineasta irregular con mucha leyenda negra. Se marchó de Hollywood porque decían que era comunista, algo que yo no veo demasiado claro. Mucha gente simpatiza con ese movimiento político pero mucha más lo denigra porque lo sufrió en sus carnes.

Tras su paso por el teatro, Orson Welles y su compañía del Mercury Theatre triunfaron en la radio con la obra de H.G.Wells La guerra de los mundos. Dicha obra provocó un sonado escándalo porque los estadounidenses lo tomaron por real y se creyeron que los marcianos invadían la Tierra. La productora RKO Pictures le ofreció un contrato para rodar dos películas. Tras varios intentos fallidos, Welles rodó la película de la que actualmente nos ocupamos, Ciudadano Kane.
El argumento gira sobre la vida de un excéntrico millonario, Charles Foster Kane, que está basado en la figura de William Randolph Hearst, un famoso propietario de periódicos especializado en lo que se llama prensa amarilla. Una prensa basada en el sensacionalismo y la mentira para vender periódicos. Dicho personaje encendió los ánimos contra España para promover la Guerra de Cuba. Echó vitriolo contra Roscoe Arbuckle por el caso de la muerte de Virginia Rappe aunque en el juicio fue declarado inocente y luego enfangó la memoria sobre Buster Keaton por ser amigo del mentado actor.
Kane al morir pronuncia una palabra, Rosebud. Nadie sabe qué significa y un reportero buscará en vano la realidad. No descubre que Rosebud es un trineo con el que Kane jugaba cuando era niño. La única época de su vida en la que fue feliz. Las grandes fortunas que acumuló no le endulzaron la existencia, más bien se la amargó.
Ciudadano Kane es una reflexión sobre la vida. No todo se compra con dinero. Es incapaz de conseguir que su esposa triunfe como cantante de ópera porque no está dotada para el bel canto. Ni puede triunfar en política porque el pueblo no lo quiere.
Quiere hacer una revolución desde arriba que es un completo fracaso. Los amigos se distancian de él, no lo soportan.
Ciudadano Kane es un cuento moralista que nos dice que el dinero, ni el triunfo económico proporcionan la felicidad. Welles subraya la grandilocuencia y la megalomanía del personaje aunque el propio realizador es tan megalómano como su personaje.
La película nos habla de la felicidad perdida, de los sueños truncados, de la frustración pese a una apariencia triunfal. Es una de las grandes obras de arte de la Historia del Cine y se merece su admiración. Una gran película.
En Ciudadano Kane aparece un actor español. Se llamaba Fortunio Bonanova (Palma de Mallorca, islas Baleares, 13 de enero de 1895-Woodland Hills, Los Ángeles, California, 2 de abril de 1969), de verdadero nombre Josep Lluís Moll Esteva. Debutó en cine con el mediometraje Don Juan Tenorio (1922) de Ricardo de Baños.
Marchó a Estados Unidos que recorrió durante tres años con una compañía de zarzuela y después se dedicó al teatro y al cine trabajando con John Ford, Sam Wood, Henry King, Otto Preminger y Billy Wilder. Sin embargo las nuevas generaciones le han olvidado. Lástima.





