LOS TUDOR CONTRA LOS AUSTRIAS

Enrique VIII (28 de junio de 1491-28 de enero de 1547) fue rey de Inglaterra y señor de Irlanda desde el 22 de abril de 1509 hasta su muerte. Fue el segundo monarca de la casa Tudor, heredero de su padre, Enrique VII. Se casó seis veces y ejerció el poder más absoluto entre todos los monarcas ingleses.
El cine habitualmente nos lo presenta como un hombre zafio, malencarado, desagradable. En realidad fue un hombre un hombre culto que hablaba varios idiomas aunque un tanto bipolar de carácter cambiante.
Charles Laughton lo interpretó dos veces, La vida privada de Enrique VIII (1933) de Alexander Korda y la hollywoodense La reina Virgen (1953) del gran George Sidney. Ambas con los clásicos estereotipos del personaje.
En 2007 se estrena una serie, coproducción de Canadá e Irlanda sobre un tema inglés, lo cual es paradójico, porque fueron dos excolonias inglesas, titulada Los Tudor en donde se intenta romper el aludido estereotipo.
Por contra, su rival Carlos I de España (rey de Castilla y de Aragón) y V de Alemania nos aparece con un ridículo mentón, broma típicamente inglesa, aparte de un monarca que no cumple sus promesas y que es capaz de saquear Roma para encarcelar al Papa. Enrique VIII aparece bajo los rasgos del atractivo Jonathan Rhys Meyers y el poco agraciado monarca español es interpretado por Sebastian Armesto.
En la serie española Carlos, rey emperador (2015) es al revés.Carlos I aparece bajo las facciones hermosas de Alvaro Cervantes y el rey inglés es interpretado por el catalán Alex Brendemühl que aparece con una mala leche impresionante.

En la prensa española se ha puesto de moda acusar a la escuela catalana de adoctrinamiento. No voy a entrar en esta acusación porque no me compete rebatir o apuntalar argumentos de unos y de otros, pero en estas series y películas vemos como todo el mundo hace exactamente lo mismo y creo sinceramente que no debería ser así. Falta objetividad en los guiones de tema histçorico.
Para rematar Elizabeth, la edad de oro (2007) del hindú Shekhar Kapur, con la actriz australiana Cate Blanchet en el papel de la reina Isabel I de Inglaterra. Director y actriz de ex colonias inglesas otra vez tratando temas ingleses. Paradójico.
El antagonista es un ridículo Felipe II de España (Jordi Mollá) que camina como si tuviera artrosis.Lo absurdo es que trata de la Armada Invencible olvidándose de que primero fue la Armada Inglesa quién atacó en 1587 el puerto español de Cádiz y que posteriormente asaltaron La Coruña con un rotundo fracaso en donde destacó Maria Pita (otra olvidada por el cine). Dicha guerra fue ganada por España y en 1604 tuvo lugar un tratado de paz en Londres mientras que en la mentada película se nos cuenta de que Felipe II para fabricar barcos dejó a España sin bosques, arruinando el país, e iniciando así el esplendor de Inglaterra.
Todo el mundo a base de medias verdades manipula y miente. Mentir es poco ético y escsamente profesional. Tal vez las autoridades de todos los países deberían aprender de que la falsedad no sirve para nada. El rigor histórico es muy importante tanto si nos gusta como si no.



La denuncia al productor Harvey Weinstein de presuntos (y digo presuntos porque no ha habido juicio y sin sentencia firme no puedo acusar a nadie) acosos sexuales ha motivado su acelerada caída y un espectacular efecto dominó en todo el mundo.
Se acaba de estrenar Liga de la Justicia con división de opiniones pero ya hemos hablado en otro lugar. La televisión no podía ser menos, gracias al inesperado triunfo de Supergirl, ya en su tercera temporada, la Chica de Acero se ha unido a Arrow, The Flash y Legends of Tomorrow.













UNA FUNCIÓN PARA OLVIDAR. España, 2016. Guión y dirección: Martín Garrido Ramis. Reparto: Maria Castillo, Fernando Esteso, Xisco Ródenas, Esteban Balbi, Tomeu Torres, Beatriz Barón, Carmen Hoyos, Giselle Carrera, Oscar Mula, Alicia Jane, Tomeu Ripoll, Miguel Carmona, Alba Ripoll, Caterina Ross, Toni Balach. Productora: 








«Los descubridores no eran tipos muy formados, sino “perros de guerra”, que se quedan sin trabajo tras la reconquista de Granada y parten a América. Eran tipos rudos, que hacían las cosas por pura fortuna o error». Aitana Sánchez-Gijón (Isabel la Católica), Miguel Lago (Cristobal Colón), Mario García de la Rosa (Juan de la Cosa) y Roberto Bonaccini (Alonso de Ojeda) son algunos de los actores encargados de darles vida en esta producción grabada en 4K.




En más de una ocasión los españoles nos hemos visto forzados a la emigración, a desplazarnos de nuestras tierras y buscar en otros lugares la oportunidad que se nos niega. Emigrar es duro. Paradójicamente en las últimas décadas España se ha convertido en un país receptor de inmigración procedente de Marruecos, Latinoamérica y el este de Europa, también asiáticos. Rizando el rizo en la actualidad conviven las dos clases de emigración, aquella que llega a España y la de españoles que se ven forzados a coger la maleta e irse. Dos películas patrias muy separadas por el tiempo ilustran el tema. En ambas está José Sacristán aunque con papeles muy distintos.





