Ser o no ser (1942)

CON AROMA DE CINE-CLUB

SER O NO SER. Título original: To Be or Not to Be. Año: 1942. País: Estados Unidos. Dirección: Ernst Lubitsch. Reparto: Carole Lombard (María Tura), Jack Benny (Joseph Tura), Robert Stack (el teniente Stanislav Sobinski), Felix Bressart (Greenberg), Lionel Atwill (Rawich), Stanley Ridges (el profesor Alexander Siletsky), Sig Ruman (el Coronel Ehrhardt), Tom Dugan (Bronski), Charles Halton (Dobosh), George Lynn (actor y ayudante), Henry Victor (el Capitán Schultz), Maude Eburne (Anna), Halliwell Hobbes (el general Armstrong), Miles Mander (el comandante Cunningham). Guion: Edwin Justus Mayer. Historia: Melchior Lengyel. Música: Werner R. Heymann. Fotografía: Rudolph Maté (B&W). Romaine Film, Alexander Korda, Romaine Film Corporation. Distribuidora: United Artists. Duración: 99 minutos.

Ernst Lubitsch es un viejo amigo de Diario de Cine,  ya hablamos de El Desfile del Amor (1929), Una hora contigo (1932), La viuda alegre (1934), La octava mujer de Barba Azul (1938), Ninotchka (1939), la póstuma La dama de armiño (1948). La primera vez que leí sobre este importante director fue en una enciclopedia de cine que le trataba muy mal porque sus películas gustaban al público. Algo que para muchos críticos es un crimen.
Luego se le revalorizó como un genio de la comedia. Ernst Lubitsch (Berlín, 29 de enero de 1892-Los Ángeles, California; 30 de noviembre de 1947) fue un director de cine judío-alemán, nacido en Alemania, naturalizado ya en 1933 estadounidense, a donde había emigrado.
De todas sus películas la preferida de muchos cinéfilos es ésta, Ser o no ser. Trata de una compañía de teatro polaca que representa Hamlet de William Shakespeare. Mi favorita es Ninotchka, pero no viene al caso.
Su revisión me trae recuerdos de mi adolescencia en los cines llamados de Arte y Ensayo donde se daba unos títulos más cultos y del Cine-Club de mi ciudad donde se daban películas más comprometidas.
En aquella época España estaba bajo una dictadura y la censura era feroz, muy dura, y nos daban sumo placer esa clase de cintas muchas de ellas actualmente olvidadas. Aquellos años heroicos de nuestra juventud perdida.

En Ser o no ser nos encontramos con rostros alemanes que huyeron del nazismo para afincarse en los Estados Unidos, unos por razones ideológicas y los más por pertenecer a la comunidad judía. Sig Ruman apareció en varias películas de los hermanos Marx, Felix Bressart aparecía en las comedias alemanas de Lilian Harvey. El mismo Ernst Lubitsch era un fugitivo del régimen nazi, como su guionista Bily Wilder, futuro director.
Jack Benny (nacido como Benjamin Kubelsky; Chicago, 14 de febrero de 1894-Beverly Hills, 26 de diciembre de 1974) era hijo de inmigrantes judíos pero nació en Chicago. Tuvo más éxito en la radio y posteriormente en la televisión que en el cine. Jane Alice Peters (Fort Wayne, 6 de octubre de 1908 – Potosí Mountain, 16 de enero de 1942), conocida artísticamente bajo el seudónimo de Carole Lombard, falleció en un accidente aéreo antes del estreno de la película que nos ocupa.
Charles Langford Modini Stack (Los Ángeles, 13 de enero de 1919-Beverly Hills, 14 de mayo de 2003), más conocido como Robert Stack, es aquí el galán joven pero triunfó con la serie de televisión Los intocables (1959 – 1963) encarnando a Eliot Ness.

La película empieza con un actor disfrazado de Hitler por las calles de Varsovia (Polonia), un niño le pide un autógrafo. Conocemos a la compañía de teatro ensayando una obra sobre la Gestapo pero órdenes de arriba prohiben la representación.  Varsovia es bombardeada y ocupada por los nazis. «Para ellos no hay censura» exclama un actor.
Toda la trama,mitad en serio mitad en broma, gira alrededor de equivocos e intrigas varias, Lubitsch da pie a su sarcasmo y a su ironía.
Los cómicos luchan por sobrevivir entre escombros y brutalidad. La primera dama es seducida por un teniente polaco. El actor principal sólo piensa en halagar su vanidad. Están en peligro y montan una farsa para embaucar a la Gestapo.
La realidad se confunde con la ficción. Los nazis son torpes y ridículos. Todos los actores están brillantes en sus respectivos papeles intentando embaucar a los invasores.
Lubitsch no da mensajes moralizantes como Charles Chaplin en El gran dictador, se rie de sus antagonistas. Los encuentra seres sin sentido. En aquella época se desconocían las atrocidades de los campos de exterminio pero el público acogió mal la película. No eran tiempo para tales frivolidades pero en la actualidad Ser o no ser ha aumentado su valoración. Es una obra maestra de la cinematografía mundial y es una película muy sólida sin ningñun punto muerto. Todo está muy bien llevado y el guión destila inteligencia.

Robert Stack y Carole Lombard en Ser o no ser, debajo Stack como Eliot Ness en Los Intocables.

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