POR MARTINE

DOCTOR JEKYLL Y SU HERMANA HYDE. Título original: Dr. Jekyll and Sister Hyde. Año: 1971. País: Reino Unido. Dirección: Roy Ward Baker. Reparto: Ralph Bates (Dr. Henry Jekyll / Jack el Destripador), Martine Beswick (Hermana Hyde), Gerald Sim (Profesor Robertson), Lewis Fiander (Howard Spencer), Susan Brodrick (Susan Spencer), Dorothy Alison (Señora Spencer), Ivor Dean (William Burke), Tony Calvin (William Hare), Philip Madoc (Byker), Paul Whitsun-Jones (Sargento Danvers), Virginia Wetherell (Betsy), Julia Wright (Cantante callejera). Guion: Brian Clemens. Novela: Robert Louis Stevenson. Música: David Whitaker. Fotografía: Norman Warwick. Hammer Productions. Duración: 97 minutos.

Robert Louis Balfour Stevenson (Edimburgo, Escocia, 13 de noviembre de 1850 – Vailima, cerca de Apia, isla de Upolu, Samoa, 3 de diciembre de 1894) también conocido como Robert L. Stevenson o R. L. Stevenson fue un importante novelista escocés afincado por problemas de salud en una casa llamada Vailima en la isla de Upolu (Samoa). Fue autor de Secuestrado, La Isla del Tesoro y de El extrano caso del doctor Jekyll y míster Hyde, y de muchas más.
Del pirata John Silver el Largo de La Isla del Tesoro ya hemos hablado ampliamente en este Diario de Cine. De El extrano caso del doctor Jekyll y míster Hyde se han rodado numerosas versiones como Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1908), primera adaptación cinematográfica de la novela, Dr. Jekyll and Mr Hyde (1912) dirigida por Lucius Henderson y protagonizada por James Cruze, El hombre y la bestia (1920) con John Barrymore creando la transformación de Jekyll en Hyde ante la cámara sin ningún truco cinematográfico, El hombre y el monstruo (1931) dirigida por Rouben Mamoulian con Fredric March (que ganó un Oscar por esta película), El extraño caso del doctor Jekyll (1941), dirigida por Victor Fleming con Spencer Tracy, El extraño caso del hombre y la bestia (1951) película argentina de Mario Soffici, El hombre y el monstruo (1959) de Rafael Baledón con Abel Salazar, El testamento del doctor Cordelier (1959) de Jean Renoir con Jean-Louis Barrault, Las dos caras del Dr. Jekyll (1960) de Terence Fisher, El profesor chiflado (1963) de Jerry Lewis, El monstruo (1971) de Steven Weeks con Christopher Lee, Dr. Jekyll y Miss Hyde (1995) con un bisnieto de Jekyll que se transforma en una mujer ninfómana interpretado por Sean Young, La liga de los hombres extraordinarios (2003) de Stephen Norrington con Jason Flemyng, Van Helsing (2004) de Stephen Sommers con Robbie Coltrane y muchas más.
No nos olvidemos de Dr. Pyckle y Mr. Pryde (1925) dirigida por Scott Pembroke y Joe Rock, interpretada por Stan Laurel en sus dos caracterizaciones. En El cómico (1969) de Carl Reiner, Dick Van Dyke recrea esta famosa interpretación de su ídolo Laurel. Tampoco olvidemos Abbott y Costello contra el Doctor Jekyll y Mister Hyde (1953) do Charles Lamont con Boris Karloff.
Aparte El hombre y la Bestia (1965) dirigida por Narciso Ibáñez Serrador e interpretada por el maestro Narciso Ibáñez Menta. Una adaptación extraordinaria de cuatro episodios con María José Alfonso, Fernando Rey, Valentín Tornos. Una adaptación para televisión, Doctor Jekyll y Mister Hyde (1973), protagonizada por Kirk Douglas. Es una versión musical dirigida por David Winters con Susan George y Susan Hampshire en el reparto.

La versión que nos ocupa la dirigió un director muy admirado por mí: Roy Ward Baker (Londres, 16 de diciembre de 1916 – Londres, 5 de octubre de 2010), a quién conocí personalmente en el Festival de Sitges en la primera semana de octubre de 1986.
Fue ayudante de dirección de Alfred Hitchcock en uno de sus mejores filma británicos, Alarma en el expreso (1938). Debutó en la dirección en el cortometraje Read All About It (1945), luego dirigió largos como Hombre de dos mundos (1951) con Tyrone Power, Niebla en el alma (1952) con Richard Widmark y Marilyn Monroe haciendo de «mala«, El único evadido (1957) con Hardy Krüguer, La última noche del Titanic (1958) con Kenneth More y David McCallum, El demonio, la carne y el perdón (1961) con Dirk Bogarde, John Mills y Mylène Demongeot, ¿Qué sucedió entonces? (1967) con Barbara Shelley para la Hammer… Para la Hammer trabajó en El aniversario (1968) con Bette Davis, Luna, Cero, Dos (1969) con Catherine Schell, Las cicatrices de Drácula (1970) con Christopher Lee, Las amantes del vampiro (1970) con Peter Cushing e Ingrid Pitt, Kung-fu contra los siete vampiros de oro (1974) con Peter Cushing y Julie Ege.
Roy Ward Baker también trabajó para la Amicus, la compañía rival de la Hammer, y con excelentes resultados. Era un típico caballero inglés afable y agradable en el trato. Reía mucho, guardo muy buen recuerdo de él.

En casi toda esta filmografía el personaje del doctor Jekyll es un ser bondadoso que se convierte en un monstruo simiesco, contrahecho y malvado dando a entender que en nuestro subsconsciente yace un ser mezquino capaz de cometer toda clase de tropelías.
Terence Fisher quiso romper con esa doble imagen de bondadoso bello y malvado horrendo en Las dos caras del doctor Jekyll. Jerry Lewis hizo lo propio en El profesor chiflado en la que Buddy Love, el Mister Hyde de Lewis, es un hombre muy bello y seductor.
Roy Ward Baker va más lejos. El doctor Jekyll se covierte en una mujer muy bella que enamoró a una legión de amantes del fantástico. Martine Beswick borda su papel de villana seductora que contrasta con su tímido alter ego. El doctor Jekyll se convierte en el asesino de Whitechapel, un barrio londinense en el que habita, en el mismísimo Jack el destripador.
La película cuenta además con la presencia de Buske y Hare, dos ladrones de tumbas que robaban cuerpos humanos. Toda esa amalgama de perversión al servicio de una supuesta ciencia que pretende mejorar nuestras vidas pero las destruye sin ninguna piedad.
Baker muestra un ambientacion sombría de Whitechapel, con calles oscuras repleta de espesa bruma por donde deambulan prostitutas que encuentran una muerte atroz. Esos pubs de atmósfera recargada en los que canta baladas inglesas Julia Wright sin el menor caso de la audiencia.
Las correrías del doctor Jekyll las vemos a través de la visión de dos hermanos vecinos suyos que viven en el piso de encima. La ingenua Susan se enamora perdidamente del doctor Jekyll y su hermano Howard de la «hermana» Hyde ignorando que ambos son la misma persona. Algunos equívocos sexuales aparecen en la trama muy atrevida para la época.
El doctor Jekyll es interpretado por el malogrado actor Ralph Bates (1940-1991) que falleció muy joven cuando estaba triunfando en su profesión, Susan Brodrick es una chica dulce y grata de buen corazón, Lewis Fiander es el hermano algo chuleta y futuro intérprete de ¿Quién puede matar a un niño? (1976) de Narciso Ibáñez Serrador. Martine Beswick está sensacional. Una mujer que seduce pese a su satánica maldad y a su lascivia. En su conjunto una obra maestra del cine fantástico británico.


