ANTES DE MARY POPPINS

EL TESTAMENTO DE CRAIG. Alfred Hitchcock presenta, temporada 5. Título original: Craig S´Will. Año: 1960. País: Estados Unidos. Director: Gene Reynolds. Reparto: Alfred Hitchcock (él mismo, anfitrión), Dick Van Dyke (Thomas Craig), Stella Stevens (Judy), Paul Stewart (Vincent Noonan), Harry Tyler (Sam Loomis), Joseph Holland (Abogado inmobiliario), Maurice Manson (cazador), Stephen Roberts (psiquiatra), Red (Casper, el perro). Guión: Burt Styler y Albert E. Lewin. Argumento: Valerie Dyke. Fotografía: John F. Warren. Música: Frederick Herbert y Ernest Gold. Productores: Joan Harrisony, Norman Lloyd. Duración: 30 minutos.


En 1960 nadie conocía a Dick Van Dyke cuando triunfó en Broadway con la obra Bye Bye Birdie, Había hecho breves apariciones en algún programa y muchas actuaciones personales cara al público como un cómico sin futuro cuando le llamaron para protagonizar un telefilme de la serie Alfred Hitchcock presenta. Este telefilme puede verse en DVD que venden las tiendas online y es una auténtica delicia aunque Dick tenga un papel un tanto maligno.
Hitchcock trabajó años después con su compañera de Mary Poppins (1964), Julie Andrews, en Cortina Rasgada (1966) pero pocos saben que seis años su compañero de baile y de risas ya le había precedido.
Junto a él tenemos a Stella Stevens. Estelle Caro Eggleston (Yazoo City, Misisipi, 1 de octubre de 1938-Los Ángeles, California, 17 de febrero de 2023),[1] conocida como Stella Stevens, la enamorada de Jerry Lewis en El profesor chiflado (1963) y protagonizó La balada de Cable Hoghe (1970) del muy querido Sam Peckinpah.
La pareja no podía ser más explosiva. Encima Hitchcock aparece con perros y con gatos contradiciendo su famoso dicho: «nunca ruedes películas ni con perros, ni con niños, ni con Charles Laughton«. En fín.

El testamento de Craig tiene un argumento muy original. Thomas Craig, un joven codicioso y su intrigante novia elaboran varios planes para la muerte prematura de un perro después de que el tío del hombre muere y le da la mayor parte de su propiedad al perro en lugar de al hombre que era el único heredero sobreviviente del difunto.
Para heredar la fortuna deben asesinar al perro pero eso parece fácil. Nadie tiene corazón para matar a un pobre can de mirada tierna que desarma a todos.
Hitchcock presenta el telefilme y después lo despide. En el primer segmento aparece con unos perros y después intento domar a unos gatos.
El telefilme es una muestra de comicidad negra, muy ácido, con el sentido de humor del gran Hitchcock. Ese humor inglés con frases de doble sentido. Ese sentido de la ironía y del sarcasmo. Todo tiene su intención y no da puntada sin hilo. Una pequeña obra maestra olvidada de todos pero recuperable.
Norman Lloyd, el villano de Sabotaje (1942) ejerce de coproductor en este telefilme.


Alfred Hitchcock, Elke Sommer y Dick Van Dyke en una de las primeras celebraciones de los premios SAG en 1965. SAG quiere decir «Screen Actors Guild o Sindicato de Actores de Cine, antiguo sindicato de actores estadounidense hasta el 2012».



La Soga fue un experimento muy arriesgado de Alfred Hitchcock. Rodar toda la película en un sólo plano. De hecho no es así, hay varios cortes a lo largo de este retraje disimulado con planos en que un cuerpo se cruza ante la cámara. Entonces el maestro británico aprovecha para realizar un corte que se disimula con el cuerpo del actor correspondiente.





Alfred Hitchcock tenía un dicho muy popular: «Nunca ruedes una película con perros, niños ni con Charles Laughton«. Charles Laughton (Scarborough, Inglaterra, 1 de julio de 1899-Los Ángeles, 15 de diciembre de 1962) tenía algo de mala prensa porque era un actor excelente pero muy difícil de tratar, Tuvo problemas con Hitchcock y con Josef Von Sternberg, con quién rodó el inconcluso 














La sombra de una duda está ubicado en un pueblo estadounidense con una familia vulgar y corriente. En el reparto tenemos a Joseph Cotten (Petersburg, 15 de mayo de 1905 – Westwood, 6 de febrero de 1994), un actor muy ligado a Orson Welles: Ciudadano Kane (1941), El cuarto mandamiento (1942) y El tercer hombre (1949). También destacó en Duelo al sol (1946), con Jennifer Jones, y Niágara (1953) de Henry Hathaway, junto a Marilyn Monroe, Era un actor eficaz, con sus buenas o malas rachas pero siempre cumplía con sus objetivos.















Cuando era niño no existía la televisión en España o al menos no la veíamos aquí. La radio era la reina de la casa. Había canciones que no paraban de sonar. Una de ellas era ¿Qué será, será? de Jay Livingston y Ray Evans que en 1956 ganó el Oscar a la mejor canción por El hombre que sabía demasiado (1956), cantada por la cálida voz de Doris Day en dicha película. Este título es un remare de una película del propio Hitchcock en 1934 del que ya hablaremos otro día.
















Hace los cine-clubs y la gente progresista me decían que Cuba es un Paraíso, sin embargo la gente que vive allí, la que la visita y la que huyó me dicen todo lo contrario. Fidel Castro tenía muy buen prestigio entre los progres europeos y sobretodo entre la crítica cinematográfica simpatizante con esos regímenes.



Alfred Hitchcock y Claude Jade










